10 mitos de la creatividad en los que deberías dejar de creer YA

Es costumbre asociar la creatividad a talleres, postits, y sesiones de ideación, con un alto grado de tensión en cortos plazos de tiempo. Cierto es que la creatividad es un elemento indispensable para crear empresas innovadoras. Pero menciona la palabra “creatividad”, o “brainstorming”…y nota el miedo en la sala. Hoy descubrimos “la velocidad del proceso creativo”, y 9 mitos de la creatividad más, que están impidiendo a las organizaciones convertirse realmente, en empresas creativas.

Tomándonos la creatividad en serio

Te aconsejo profundizar en el ámbito de la creatividad para que la conviertas en un activo para tu capacidad de innovación. Más que para tu capacidad para el “innovation theatre“.

¿Estamos entendiendo bien el rol de la creatividad en las organizaciones? ¿Conocemos qué tipo de resultados podemos esperar? ¿Sabemos cómo crear entornos que favorezcan el potencial creativo de las personas? 

Éstas y otras preguntas son las que te ayudarán en el proceso de convertir el talento creativo de las personas en un valor real para tu empresa.

Empezamos.

Por la base.

Qué es la creatividad:

Ya lo compartí en el post sobre las competencias de las personas más creativas: la creatividad hace décadas que se estudia. En Neuronilla publicaron un post con 100 definiciones de creatividad. Para ir al grano, nos quedamos con dos:

  • Creatividad es ver lo mismo que los demás y pensar de forma diferente.” (Albert Einstein)
  • Es una forma de pensar cuyo resultado tiene una forma novedosa y de valor” (Manuela Romo).

Es decir: la creatividad es realizar procesos mentales muy normales para obtener resultados muy excepcionales. Te añado un vídeo sobre creatividad de Sir Ken Robinson, un mindshaker de la historia que en este vídeo ya propone algunas ideas equivocadas en cuanto a creatividad.

 

Los 10 mitos de la creatividad

Los siguientes son 10 creencias sobre creatividad que hemos identificado que están impidiendo a las organizaciones desarrollar procesos creativos efectivos en el corto, para crear entornos organizativos creativos a largo plazo. Los divido en tres tipos:

  • Mitos sobre las personas creativas
  • Mitos sobre el proceso creativo
  • Mitos sobre el sistema organizativo para la creatividad

¡Vamos allá!

Mitos sobre las personas creativas

 

1. Mito: la creatividad es cosa de genios (o de unas personas muy específicas). 

Cualquiera con el suficiente tiempo, diligencia y paciencia podría haber escrito mi libro”, dijo Darwin acerca de su “Origen de las Especies”.

En efecto, cualquiera podría haberse preguntado por qué en las Islas Galápagos existía una fauna distinta; podría haberse inspirado en lo leído de Malthus sobre la supervivencia de las personas; y podría también haber utilizado la imagen de las raíces de un árbol para reflexionar mejor sobre la evolución de la vida. Como hizo Darwin. Pero nadie lo hizo.

Solo es necesario, con una capacidad cognitiva NORMAL, aplicar una determinada forma de pensar. Es decir, cualquiera puede llevarlo a cabo. Eso sí, son necesarias dosis extraordinarias de estas habilidades muy simples, para alcanzar creaciones extraordinarias como, por ejemplo:

  • Memoria (Mozart),
  • Destreza física (Leonardo),
  • Visión espacial (Picasso),
  • Curiosidad (Einstein),
  • Analogías (Valéry),
  • Observación (Newton)…

Atención: no caigamos en la trampa del esfuerzo supera al talento. Una idea que se ha convertido en frase echa pero que la investigación demuestra ser falsa, como nos explican en este artículo del New Yorker. Es una combinación: talento natural, esfuerzo, y motivación.

Mito desmitificado: la creatividad no es exclusiva de los genios. Eso sí, requiere de variedad de competencias creativas. Es multidisciplinar, y por tanto colaborativa. De ahí el valor de las comunidades de innovación.

Recomendación: apuesta por la diversidad “de verdad” en la empresa, crea equipos transversales y con diversidad de capacidades, para resolver problemas estratégicos. Y conecta a estos equipos con variedad de comunidades para ayudarles a abrir perspectivas.

Primer árbol de la vida de Darwin
Primer árbol de la vida de Darwin (fuente: El Mundo)

 

2. Mito: Los creativos de éxito son personas con suerte. 

 De hecho, sí, son personas con suerte. Igual que tú y que yo. Sólo los que están preparados, la saben aprovechar, como dijo Pasteur.

Fijémonos en el descubrimiento del Dr. Fleming con la Penicilina, cuando analizaba en realidad un cultivo de estafilococos. “Serendipia”, dirían algunos. “Mente curiosa y preparada para la serendipia”, digo yo.

¿Qué es estar preparado para la suerte? Conocimiento profundo (y para alcanzarlo, aquí sí reivindicamos la famosa fórmula de las 10.000 horas) y actitud curiosa.

Azar + juicio= creación.

Azar + 0 = azar.

Es casualidad nacer en Florencia en sXV; no lo es el movimiento creativo del Renacimiento. Es casualidad nacer en Viena entrando en el sXX; no lo es el movimiento artístico-filosófico que se produjo. Es casualidad nacer en Barcelona a mitades del XX; no lo es participar del movimiento del Modernismo.

Manzana de la discordia
Manzana de la discordia (Wikipedia), una demostración de la “coopetición” entre grandes artistas del Modernismo.

 

Mito desmitificado: los creativos de impacto, no son personas con suerte. Son personas que tienen el talento suficiente como para saber aprovechar la suerte.

Recomendación: permite que los equipos exploren con sus ideas aunque no tengan clara la dirección. Por el camino aprenderán aspectos clave de su usuario, que les permitirán acertar en la solución. Para ello, pon a disposición de los equipos, herramientas para identificar las necesidades latentes de sus usuarios.

 

3. Mito: las personas creativas idean, pero no ejecutan.

 ¡Todo lo contrario! El creativo es muy productivo. La mayoría de lo que produce, son cosas “normales”, incluso “malas”. Y sólo algunas veces, geniales. Prueba de ello es Leonardo Da Vinci, Michelangelo y todos sus contemporáneos.

También los intraemprendedores en tu empresa: seguro que no paran después de impulsar e implementar el primer proyecto de innovación. ¡Encuentra a los Da Vinci de tu empresa y ayúdales a producir innovación!

 

Mito desmitificado: las personas creativas son muy productivas.

Recomendación: identifica aquellas personas que siempre están proponiendo nuevos proyectos, o incluso buscándose la vida para llevar a cabo por sí mismos. Y antes de crear tu modelo de innovación corporativo, pregúntales qué necesitarían de tí como Responsable de Innovación.

Da Vinci, un ejemplo de gran creativo que fue también productivo
El Museo Da Vinci, una muestra de Leonardo como gran creativo que fue también altamente productivo. Es sí, no en piezas de arte, sino en otras facetas. (fuente: Museumsinflorence.com)

 

Mitos sobre el proceso creativo

 

4. Mito: La creatividad es “el arte de tener ideas”.

 En realidad, la creatividad tiene muchas formas: en su libro “Creativity in Context”, Teresa Amabile (Harvard) nos hablaba de tres ejes:

  • Destrezas para el campo: no es lo mismo innovar en arte, ciencia, empresa, o el ámbito de la naturaleza. En cada uno de los campos, el creativo necesita dominar los fundamentos del mismo.
  • Destrezas para la creatividad: habilidades para la creatividad.
  • Motivación para la tarea: es decir, existencia de una motivación intrínseca para la realización de la tarea creativa.

 

Mito desmitificado: la creatividad requiere de habilidad para crear ideas novedosas, pero necesita también de conocimiento profundo del campo de acción, y de motivación intrínseca para la acción de crear.

Recomendación: antes que apostar por programas formativos de creatividad, activa procesos de innovación ágil con personas que demuestren una motivación intrínseca superior, y que aglutinen al mismo tiempo una elevada destreza de su campo de acción, sea la que sea (finanzas, ingeniería, marketing…). Nunca, nunca, decidas implicar a las personas “a dedo”.

 

5. Mito: el proceso creativo acaba en la generación de la idea.

Como demuestra el Test de los ajedrecistas (“Thinking aside”, de Robert Olton), la creatividad necesita de una fase de incubación, o creatividad pasiva, en que descansamos del problema. Cuando vamos a hacer otras cosas, en realidad no abandonamos el problema. Sencillamente lo podemos ver desde otros prismas, que nos permiten encarar el problema de forma diferente. Y volver con nuevas ideas. Por eso, la creatividad no puede iniciarse y acabarse en le brainstorming. Crea entornos para desarrollar tanto las preguntas como las ideas más allá de estas sesiones. Existen herramientas de innovación que te pueden ayudar en este sentido.

Mito desmitificado: la creatividad necesita de incubación. Descansa abandonando “del todo” el reto que quieres resolver para volver más adelante con nuevas ideas.

Recomendación: no esperes que de los talleres de ideación salgan las ideas definitivas. Acepta que el proceso que viven las ideas en tu pipeline de innovación no es lineal. Crea un entorno de experimentación que se base en la validación con usuario, y que acepte que muchas veces los equipos deberán volver a empezar. Será positivo: ¡habrán aprendido algo que no sabían al principio del proceso!

 

6. Mito: La creatividad es veloz, debe resolverse bajo periodos cortos de tensión creativa.

Siento decir que la creatividad de impacto requiere de largos periodos de tiempo. La creatividad no ocurre en periodos cortos de tensión creativa (de nuevo, talleres de brainstorming). Estos pueden ayudar a despertar el pensamiento lateral. Pero la creatividad profunda, requiere incluso en muchos casos, vidas enteras de dedicación. Un buen ejemplo es el post-it, una idea que necesitó de 17 años para que Arthur Fry encontrara una propuesta de valor para algún mercado y segmento de clientes.

Mito desmitificado: la creatividad se produce a lo largo del tiempo, en muchos casos, incluso toma vidas enteras.

Recomendación: como vimos en este post de las características de las empresas más innovadoras, no mates las ideas. Déjalas en algún lugar para que cualquiera en la organización las retome y les dé otra oportunidad.

Arthur Fry, el intraemprendedor detrás del post-it
Arthur Fry, el intraemprendedor detrás del post-it

7. Mito: la creatividad es un proceso de ideación

En realidad, la creatividad es un proceso de cuestionamiento, más que de ideación. Cuánto más tiempo se mantenga abierto el problema a resolver, mayores probabilidades de éxito. De hecho, en esto se basa el tan famoso design thinking en el que de forma equivocada se pone a la idea en el centro del proceso. De hecho, el reto de innovación es la clave del design thinking. Esto es, la pregunta a resolver. Que no deja de ser una hipótesis abierta, que vas reformulando a lo largo del proceso.

 

Mito desmitificado: la creatividad es un proceso de cuestionamiento más que de ideación.

Recomendación: plantea un reto desde el punto de vista corporativo, pero permite que los equipos de innovación o emprendedores de tu organización los desarrollen a través de la empatía con los usuarios de ese reto. Cada observación e interacción con el usuario, les llevará por caminos distintos. Oferciendo al Comité de Innovación un mayor abanico de miradas (oportunidades) para resolver ese reto de innovación.

 

Mitos sobre el sistema para impulsar la creatividad

 

8. Mito: la presión del entorno es buena para la creatividad

Nada más lejos de la realidad. La creatividad necesita de entornos de seguridad psicológica. Es decir, las personas necesitamos sentirnos lo suficientemente seguras como para probar con ideas y soluciones que puedan parecer absurdas. Fallar sin miedo a la represalia. Inventar sin la presión del resultado económico a corto. Idear sin la presión mediática de lo que esperan de nosotros. La presión que motiva es la de mejorarse a uno mismo. Incluso la de mejorar al creativo contrincante, con o contra el que compites. Como en el Renacimiento: los creativos se juntas para competir entre ellos, porque saben que eso les hace mejores. Esto es lo que llamamos una auténtica cultura de innovación.

Mito desmitificado: La presión de la evaluación negativa juega en contra de la motivación, y en consecuencia, de la creatividad. (Amabile  1996). Lo que pone en cuestión estilos de liderazgo jerárquicos, analíticos, y burocráticos, a los que tanto estamos acostumbrados.

Recomendación: crea procesos de innovación de alta autonomía y poca burocracia, que no se centren en evaluar si una idea está bien o mal. Crea entornos organizativos que favorezcan la seguridad psicológica del trabajador (el estado de flujo, “flow state”, clave para la felicidad, ¡y la innovación!), para convertirlos en entornos creativos.

 

9. Mito: los creativos necesitan de incentivos económicos para crear.

Sobre los sistemas de incentivos:

Cuentan Frank Berzbach y Susana Andrés en su “Psicología para creativos” (ver nuestra biblioteca del innovador de SDLI), la historia de cómo un grupo de niños juega al fútbol en una plaza de una pequeña ciudad. La pelota rebota constantemente contra la pared que da directamente al hogar de un anciano, justo debajo de la ventana del comedor.

Éste, cansado de las molestias, decide tomar una decisión aparentemente contradictoria: ofrece una pequeña cantidad de dinero a los niños si vuelven al día siguiente a jugar a la misma plaza, bajo su ventana. Los niños, sorprendidos, vuelven al día siguiente. Y al otro, y al siguiente. ¡Si es lo que ya hacían! Y así cada día pueden permitirse comprar chucherías antes de volver a casa.

Al cabo de una semana, el anciano les quita “la paga”. Generando una sensación de frustración entre los pequeños, que enfadados, deciden irse y no volver a jugar en la plaza nunca más.

¡Objetivo conseguido!

Moraleja: las recompensas extrínsecas, especialmente las que son anunciadas y esperadas, pueden incluso reducir el nivel de motivación entre las personas creativas, especialmente si no hay compromiso en el tiempo respecto a estas recompensas. Puedes investigar más sobre cómo incentivar y reconocer a los empleados por esforzarse por innovar aquí.

Motivación intrínseca

Si hay algo en común entre los creadores, es el sentimiento de propósito y la motivación intrínseca. Son personas dispuestas a dedicar su vida. Como nos recuerda Amabile: motivación extrínseca significa que entras al laberinto para salir; la motivación intrínseca significa que entras para explorarlo a fondo. Innovar requiere de pasión por la exploración a fondo.

No vale, en general, buscar el éxito rápido (¡aunque siempre son buenos los “quick wins”!)

 

Mito desmitificado: los creativos solo necesitan espacio para impulsar su propósito y motivación intrínseca.

Recomendación: construye un propósito de empresa auténtico, que mire hacia fuera (“transformación social”) y aquellas personas con motivación aparecerán para ayudar a innovar con este propósito en mente.

 

10. Mito: para impulsar la creatividad, lo primero es formar a las personas en habilidades creativas.

Otro mito en el que sólo haría falta leer a Teresa Amabile: el entrenamiento de la creatividad solo puede hacerse creando un contexto adecuado. No puede basarse en la formación (explicación) de las competencias del creativo. Porque no hay un creativo igual al otro.

Leía hace poco una frase que aplica perfectamente: “para ayudar a una planta a crecer, ¿qué cambias, la planta, o el entorno para que florezca?”

 

Mito desmitificado: la creatividad necesita de entornos y por tanto en muchos casos de transformación organizativa y cultural, más que de formación.

Recomendación: como en el mito 4. Antes de apostar por programas formativos, que siempre son buenos, simplemente empieza a innovar. Y permite que las personas con más interés por la innovación aprendan haciendo.

 

Desmitificando la creatividad y la innovación

Necesitamos normalizar la creatividad e innovación. La creación es una versión excepcional, resultado de la aplicación de operaciones muy simples. “No perdamos de vista los puntos de contacto entre lo maravilloso y lo habitual” (decía Perkins).

La creatividad:

  • Necesita paciencia, tiempo. La creatividad es como un diamante, propone Manuela Romo: tiene muchas caras y cada vez que lo miras ves algo nuevo. Lo que te obliga a volver a mirarlo. A insistir.
  • Necesita empatía. Recordemos: la pregunta es la más creativa de las conductas (Osborn).
  • Necesita entornos favorables para crear con seguridad (Amabile).

Dejemos de ver la creatividad y la innovación como algo mágico e inalcanzable. Entendamos-la como un proceso metódico (que necesita de caos eso sí), que cualquier organización puede abarcar con éxito.

Si quieres seguir investigando, te recomendamos algunas referencias más sobre los mitos de la creatividad:

En definitiva: ¡Mucha suerte! (¡Y capacidad para saber aprovecharla! 😉 )

¿Cuál es tu experiencia con la creatividad en tu empresa? Gracias por leernos. Y por compartir.

Ignasi Clos

MSc in Business Innovation por Deusto Business School. Economista especializado en International Business y Marketing. Profesor de Innovación, Open Innovation y Entrepreneurship en UOC y Esci-UPF. Creador del método i-flow de transformación culturar para la innovación. Aglutina más de 15 años de experiencia como consultor de internacionalización, estrategia, innovación y transformación organizativa y cultural, primero en Acció, después en Deloitte, y finalmente en SDLI, donde es Socio Fundador y Director de Estrategia y Comunicación desde 2012. Había trabajado previamente como experto en internacionalización para diversas compañías (Fluidra, Novartis). Experiencia profesional en Estados Unidos (Miami & Nueva York). Es Socio de Induct Software, herramienta digital SaaS de gestión de la innovación abierta.

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