¿Cómo son las personas creativas y qué entorno organizativo necesitan para innovar?

¿Cómo son las personas creativas y qué entorno organizativo necesitan para innovar?

En las últimas décadas del siglo pasado, destacaron dos grandes investigadores de la creatividad, las personas creativas y la creación de entornos creativos. Su legado sigue hoy más vigente que nunca, en una Sociedad de la Innovación en la que la creatividad se sitúa cada año, en el top 3 de las habilidades más demandadas por los directivos. Me gustaría introducir algunas preguntas clave:

¿Qué han descubierto los investigadores sobre la personalidad creativa, que debamos saber?

¿Cuáles son los rasgos de las personas creativas?

¿Qué se puede hacer para crear entornos en los que cualquiera pueda sentirse y actuar de manera más creativa?

Dos extraordinarios estudiosos de la personalidad creativa

Una de las más destacadas es Teresa M. Amabile, química y también psicóloga por Stanford University y autora de Creativity in Context, entre muchas otras obras acerca de cómo crear entornos organizativos para la creatividad. Su tesis se basa en la motivación intrínseca como elemento principal para la generación de resultados creativos.

Le sigue Mihaly Csikszentmihalyi, profesor de psicología en la Claremont Graduate University y en la University of Chicago.  Csikszentmihalyi  es autor de Flow, the secret to hapiness (ya hemos compartido aquí antes su Ted Talk), y Creativity: flow and the psychology of discovery and invention. A finales del siglo pasado se embarcó en un impresionante estudio en busca de las mentes más creativas del planeta. Entrevistó a más de 90 personas creativas, premios Nobel entre ellas, y leyó decenas de biografías para entender si realmente existe una personalidad creativa.

Las principales preguntas que se plantearon estos dos investigadores:

  1. ¿Qué es la creatividad y en qué es diferente de otras tareas?
  2. ¿Quiénes son las personas creativas y qué las diferencia de las demás, más allá del entorno?
  3. ¿Qué condiciones son más favorables para la creatividad?

Hoy quiero destilar el trabajo de estos dos tótems de la creatividad, para poder aplicar todo el conocimiento, en el día a día de nuestras organizaciones:

Qué es la creatividad y quiénes son las personas creativas

La creatividad es “un acto, una idea o un producto que cambia un ámbito específico o que transforma uno que ya existe en otro nuevo”, explica Csikscentmihalyi.

La creatividad, según la entiende Csikszentmihalyi, no es un destello de genialidad. Puede producirse en cualquiera de nosotros, y “surge de la interacción entre los pensamientos de una persona y su contexto sociocultural. Se da cuando un individuo tiene una idea nueva o ve un nuevo patrón y, este ámbito de conocimiento selecciona la novedad”.

La persona creativa no es la ocurrente o graciosa. La persona creativa es “alguien cuyos pensamientos modifican una disciplina o establecen una nueva”. Responde a la persona que se siente cómoda en dos tipos de pensamiento: el convergente y el divergente. Esta última idea es muy relevante porque se aleja de la visión contemporánea de que la creatividad es la estridencia y la innovación es la implementación. Para Csikszentmihalyi, el creativo es tan divergente como convergente.

Diseño del primer tanque de guerra por Leonardo Da Vinci. No llegó a construirse sobre el año 1500. Se encuentra en el Museo de la ciudad de Vinci, dedicado a las creaciones del artista. En este ejemplo, Leonardo sí fue más divergente que convergente.

La predisposición genética es otra de las cuestiones que abordan los investigadores. Mihaly argumenta que hay algo de cierto en ello: Las personas con más sensibilidad por los colores tienden a ser mejores pintores. Además, desarrollan una mejor capacidad innovadora que el resto de los artistas porque su predisposición ha sido mayor desde la infancia. Esta teoría no acaba de convencernos porque encontramos varios casos y ejemplos que la contradicen.

Finalmente, surgen dos conclusiones muy interesantes de la investigación de Amabile y Csikszentmihalyi acerca de la personalidad del creativo:

  • No es necesario ser una persona brillante para realizar alguna contribución creativa en cualquier ámbito.
  • La personalidad del creativo no existe, porque no hay una sola. Rafael era extrovertido y, por el contrario, Michelangelo introvertido. A Leonardo le interesaba la naturaleza por encima de todas las cosas y, no por ello, dejaba de relacionarse con otros ámbitos, por ejemplo, era un apasionado del deporte.

Pero… ¡sí que observaron algunos rasgos de personalidad comunes entre las personas creativas!

10 rasgos de las personas creativas

  1. Curiosidad. Lo que define a las personas creativas es su interés por un tema determinado, su curiosidad y su capacidad de asombro continuo. Tienen la capacidad de sorprenderse por las cosas que se dan a diario. ¡Si te mantienes tu curiosidad, la creatividad vendrá a ti!

    Lorenzo Ghiberti dedicó 27 años de su vida a la “Puerta del paraíso”, ubicada en el Baptisterio de San Juan de Florencia. Un ejemplo de que la creatividad requiere una gran fuerza interior.
  2. Fuerza interior. Los creativos tienen una enorme dedicación. El esfuerzo constante por conseguir aquello que quieren. Tienen una energía interior que es resultado de la capacidad de concentración de su mente y su ambición. No tiene nada que ver con la superioridad genética o su fuerza física.

Nos podríamos quedar con estos dos rasgos porque son, en realidad, los más importantes y siempre están presentes. Los demás son circunstanciales y cambiantes. La creatividad no es una cuestión de genialidad, sino de curiosidad y de foco incansable. Se trata de mantener una fuerza hacia el exterior (curiosidad) y otra hacia el interior (energía), lo que vendría a ser, el yin y el yang de las personas creativas, en palabras de Csikszentmihalyi.

  1. Flexibilidad: La personalidad creativa demuestra una gran adaptación a cualquier situación para acabar alcanzando sus objetivos creativos. Su tesón puede con un entorno no creativo.
  2. Dueños de su tiempo: Los creativos siguen sus propias reglas o normas, no las establecidas por alguien externo. Por ejemplo, Woody Allen como gran polímata (director, actor, guionista, humorista, monologuista, músico, productor, escritor), se encontrada tocando el clarinete aquel lunes por la noche que la Academia de los Oscar le galardonaba con una estatuilla por la Dirección de Annie Hall. Los creativos son “maestros de su tiempo“ y, a menudo, hacen lo que se espera de ellos. Ellos hacen lo que realmente desean hacer y autogestionan su tiempo. Esto no significa que sean caóticos, ni tampoco súper ordenados. Hay el mismo número de creativos en ambos lados. Lo que está claro es que sí son dueños de su tiempo
  • Ellos han decidido si son caóticos u ordenados.
  • Buscan su tiempo para la paz mental: buscan entornos motivantes, inspiradores, que fomenten su curiosidad, para estar en flow y para estar en pausa.
Imagen: David Borrat / EFE
  1. No siguen un plan: Los creativos no siguen un plan determinado, sencillamente expresan lo que llevan dentro. Como dijo Pablo Picasso, “cuándo inventamos el cubismo, no teníamos ninguna intención de inventar el cubismo. Sólo queríamos expresarnos. Nadie dibujó una hoja de ruta”. En la actualidad, diríamos que son personas sin una trayectoria profesional determinada, son personas que crean su propia carrera.
  2. Críticos consigo mismos: Los creativos son sus peores críticos. Ellos definen hasta donde quieren llegar, no la opinión externa. Por ello, la aclamación del público no les es suficiente para decidir que ya han llegado a la cima. Su tarea acaba cuando realmente creen que ha llegado a su fin.
  3. Competidores: La competición con los demás creativos es parte de su motivación para ser mejores. Necesitan estar cerca de otros referentes para competir contra ellos. Se enfrentan para crecer, individualmente y como grupo. Esto es lo que ocurrió con James Watson y Linus Pauling en el descubrimiento del genoma humano. O entre Da Vinci y Michelangelo en el proyecto por pintar el Palazzo Vecchio de Florencia (el más competitivo fue Michelangelo). O entre Ghiberti y Brunelescci en la creación de las puertas del Baptisterio de San Juan de Florencia. Son humildes, porque son conscientes del dicho “we are standing on the shoulders of giants”. Los creativos demuestran, a menudo, una gran seguridad en sí mismos, hasta pueden parecer arrogantes. Cómo decía Isaac Asimov “la valentía es el principal factor para atreverse a salir del ámbito de la realidad”. ¡Los creativos son unos valientes!
Representación de la Batalla de Marciano en Val di Chiana de Giorgio Vasari. Este mural del Salón de los Quinientos del Palazzo Vechio debió ser pintado por Da Vinci y después por Michelangelo, pero, después de su rechazo, fue trabajado por Vasari. Algunas investigaciones demuestran que detrás de la pintura hay el texto “Cerca trova”, que podría significar que la pintura original de Leonardo (hacia el que Vasari sentía gran admiración) podría encontrarse todavía debajo de la actual.
  1. Fuera de los focos: la publicidad puede llegar a ser negativa y limitante para la capacidad artística de los creativos, además de generar envidias y distracciones. Lo decía Thomas Wolfe, “convertirse en una promesa para el gran público es el mayor peligro para dejar de pensar en tu creación, y pasar a poner la expectativa del otro hacia ti en el centro de tus pensamientos, limitando tu capacidad creativa.” El foco debe estar dentro de uno mismo. ¿Os acordáis de cuando Bob Dylan no fue a recoger su premio Nobel?
  2. Profundizar para evolucionar: tal y como le ocurrió a Leonardo en el Palazzo Vecchio con su fallida intención de pintar con la técnica del encausto, la simpleza es enemiga de la persona verdaderamente creativa. Ésta busca evolucionar a través de la profundización de todas las cosas. De hecho, la complejidad es la única forma que tienen para seguir disfrutando de algo. Y sólo cuando consideran que ya no hay más complejidad que añadir, buscan nuevos horizontes. Ferran Adrià quizás representa esta característica mejor que nadie: la misión de El Bulli era sondear “el límite de la experiencia gastronómica sin caer en la performance”. Y una vez alcanzado ese tope, pese a la demanda y la calidad de los profesionales con los que contaba, se cerró el restaurante para buscar nuevos horizontes.
Imagen: revista Gente
  1. Flow: los creativos aman lo que hacen. No piensan en alcanzar la felicidad, ésta es solo una consecuencia de lo que hacen. Dice Csikszentmihalyi, “quizás el atributo que más se repite en los individuos creativos es la habilidad de disfrutar del proceso de creación en sí mismo”.

En definitiva, según Mihaly Csikszentmihalyi, si hay algún mensaje que las personas creativas están mandando al resto de los mortales es: “en el caos de tu existencia, encuentra un propósito complejo con el que puedas disfrutar durante el camino”.

Acorde con el liderazgo del Renacimiento, del que ya hablé hace un tiempo, una época de crecimiento social, filosófico, humanístico, a través del arte y la creatividad.

Creando condiciones favorables para la creatividad en la empresa

Según Amabile y Csikszentmihalyi, es más fácil impulsar la creatividad a través de la modificación de las condiciones del entorno (prácticas de gestión en las empresas), que mediante la formación y la capacitación del pensamiento lateral. Céntrate en crear una empresa creativa, más que en forzar a los trabajadores a que sean creativos.

Tal y como nos recuerda Amabile, “la motivación intrínseca es lo que guía a cualquier persona a pensar de forma creativa, más que sus habilidades”. La motivación extrínseca (el típico iPad regalo a la mejor idea en las empresas supuestamente “innovadoras”) puede incluso ser perjudicial para el talento creativo de tu organización. En realidad, son menos creativos por una motivación extrínseca que por una motivación intrínseca.

Si eres responsable de impulsar la innovación en una empresa, no caigas en la tentación facilona de ofrecer formación en creatividad, y menos aún “certificada”, porque ya es sabido que esto no genera más creatividad…

Sala de reuniones móvil y co-creada de INDUCT.ES, en las oficinas de Barcelona

Entonces…

¿Cómo puedes crear un entorno organizativo que ayude a los profesionales de una organización a centrarse en su motivación intrínseca y ser así más creativos?

Esta es la gran pregunta, que muchos todavía no han sabido llevar a la práctica en sus organizaciones. Parte de la respuesta la tienes aquí, y la otra, vendrá en siguientes posts 😊

Pero, en cualquier caso, las pistas ya están dadas por Amabile y Csikszentmihalyi. Para impulsar la creatividad, necesitas:

  1. Fomentar la curiosidad de tus trabajadores (y todos la tenemos por algún tema en particular).
  2. Basarte en el interés personal a la hora de decidir en qué proyecto se implica cada trabajador.
  3. Fichar flexibilidad y hacer de la flexibilidad una forma de hacer las cosas.
  4. Autonomía: dar tiempo para que el trabajador decida qué hacer según sus propios criterios
  5. Sesgo al caos: no atiborrar al personal con procesos internos ni grandes planes.
  6. Juntar talento con talento. Y proporcionar feedback continuo.
  7. Ser crítico con lo que la organización está haciendo, comparándonos con los mejores
  8. No poner a los trabajadores presión externa. Ayudarles a que encuentren su propia presión. Ayudarles a que ellos marquen su nivel, y lo marquen alto.
  9. Evolucionar profundizando en todo lo que se hace en la compañía, no quedarse en la superficie de las cosas. Esto es importante: no hagas lo fácil porque es fácil. Hazlo fácil cuando hayas entendido su profundidad.
  10. Foco en la experiencia del trabajador, para que éste encuentre su “Flow”.

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Ignasi Clos

Ignasi Clos

Socio y Director de Proyectos de Innovación Abierta en Induct SEA, S.L.
Graduado en Negocios y Marketing internacional. Fue consultor de internacionalización en las oficinas de los Estados Unidos de Acc10 (Nueva York y Miami) durante 2 años, consultor de Estrategia y Operaciones en Deloitte, SL durante 4 años, y desde 2010 está involucrado en el mundo de la innovación y el emprendimiento, como consultor para pequeños emprendedores, y como Socio Director de Proyectos de Innovación Abierta en la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Es professor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

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