Innovation barriers

Cómo superar las barreras a la innovación (incluso las tres muertes de una idea)

Estos días están apareciendo muchas iniciativas para innovar en el tratamiento, detección y seguridad entorno al Coronavirus. Como ya he explicado en anteriores posts, crisis tan profundas como la que estamos viviendo estimulan la creatividad y la innovación. Algunas de estas iniciativas van a triunfar, otras quedarán atrás, y la mayoría serán olvidadas. ¿Por qué fracasan ideas que aparentemente son geniales? Si volvemos al núcleo de la innovación, nos topamos, como no, con el dilema del innovador. Es importante conocer todas las barreras a la innovación y recordar lo fácil que resulta acabar con proyectos e ideas innovadoras. En este post exploraremos en primer lugar seis tipos de barreras a la innovación que dificultan el desarrollo de las nuevas ideas, y en segundo lugar veremos que a veces, a pesar de que una idea parezca sólida, también suele fracasar, a causa de lo que el autor Bahcall propone como las “tres muertes de una idea innovadora”.

 

SEIS TIPOS DE BARRERAS A LA INNOVACIÓN

Hemos hablado en artículos anteriores en nuestro blog sobre las razones del fracaso de la innovación. David Owen explica en su libro “Creative people must be stopped“, las seis principalEs barreras a la innovación:

 

  1. BARRERAS PERSONALES: Las personas no están entrenadas para innovar y a menudo no generan ideas suficientemente buenas e innovadoras. Debemos facilitar el desarrollo del talento innovador en nuestros equipos si queremos que la innovación fluya, desarrollar el ADN innovador en nuestras organizaciones.
  2. BARRERAS DE EQUIPOS: Los equipos de innovación no están entrenados para desarrollar proyectos de innovación, SINO para llevar a cabo sus tareas diarias, sin salir de su marco de trabajo, pensar distinto o arriesgarse a fracasar. Un equipo de innovación se compone de personas de distintos departamentos, con intereses distintos y con jefes distintos: diversidad para superar este tipo de barreras a la innovación. De lo contrario, el clima de trabajo y confianza se deteriora fácilmente y no se consiguen los objetivos.
  3. BARRERAS DE LAS ORGANIZACIONES: Las organizaciones ponen el foco en sus rutinas (dilema del innovador); el día a día, los clientes y los productos actuales pesan mucho en las decisiones, así como la asignación de recursos y la elaboración de estrategias. Si el equipo líder no crea cultura de innovación difícilmente va a generar proyectos innovadores en este mundo VUCA que nos ha tocado.
  4. BARRERAS DEL MERCADO: La industria y el mercado busca resolver problemas a corto plazo, no a largo. Los mercados y la industria son conservadores por naturaleza, evitan asumir riesgos y no les gusta un alto nivel de incertidumbre. Por eso, centrar los esfuerzos en el corto plazo es premiado por los mercados financieros sobre el largo plazo.
  5. BARRERAS SOCIALES: A la sociedad y a los gobiernos les cuesta aceptar ideas nuevas. La ley no puede mantener la velocidad a la que se está generando tecnología, y la sociedad tiene barreras culturales y sociales que dificultan la penetración de determinadas innovaciones.
  6. BARRERAS TECNOLÓGICAS: Las nuevas tecnologías, a pesar de tener una velocidad de desarrollo muy alta, llevan tiempo para poder ser aplicables de forma general a un producto, servicio o mercado. La precipitación en el lanzamiento de una idea puede llevar a su fracaso.

Barreras a la Innovación

 

LAS TRES MUERTES DE UNA IDEA

Pero supongamos que una idea es buena, tiene un equipo potente, resuelve un problema mirando no sólo a corto plazo… ¿Será suficiente para que esta idea tenga éxito? NO. Una buena idea es frágil, y debe superar múltiples barreras, lo que Bahcall define en su libro Loonshots, que ya destacamos en la Biblioteca del Innovador de SDLI, como “Las tres muertes de una idea” (definición que Sir James Black, Premio Nobel de Medicina, explica a Bahcall durante un proyecto en el cual colaboran).

 

Loonshots, de Safi Bahcall

 

MUERTE NUMERO 1: LA IDEA ES RECHAZADA POR EL CONSENSO GENERAL

Una idea innovadora, por definición tiene que salir de lo que está aceptado, del consenso general. Lo que la convierte en peligrosa para muchas personas y organizaciones.

Bahcall explica el caso de Akira Endo, investigador japonés, que desarrolló lo que hoy conocemos como mevastatina. Endo estableció una relación entre la dieta occidental y el colesterol alto, en contraposición a la dieta japonesa y el bajo nivel de colesterol de su población. Esta relación no era obvia, y se empezó a investigar a mediados de los años 50. Endo vio que el consumo de determinados hongos podría tener la explicación al bajo nivel de colesterol en Japón, y testeó miles en su laboratorio, hasta dar con el Penicillinum Citrinum. Este hongo bloquea la enzima necesaria para la producción de colesterol.

Pues bien: la solución no fue aceptada por el consenso científico de la época, ya que consideraba que se alteraba el funcionamiento normal de la célula y esto podía comportar riesgos.

Por tanto, la primera barrera que debe superar una idea es que el entorno no la va a aceptar. La va a considerar alocada, peligrosa, aunque se presenten evidencias de que los resultados pueden ser Buenos. El innovador no debe subestimar el poder de la mayoría, pero tampoco ceñirse al consenso actual.

 

MUERTE NUMERO 2: RENDIRSE SI LOS RESULTADOS NO SON POSITIVOS

Una buena idea necesita un largo camino de experimentación, formular hipótesis, pivotar estas hipótesis hasta generar resultados. En este camino los innovadores pueden rendirse, por falta de recursos, por no pivotar y por otras múltiples razones.

Akira Endo
Akira Endo, via invent.org

Seguimos con el ejemplo del Dr. Endo y el desarrollo del medicamento contra el colesterol: se empezaron a hacer pruebas con animales de laboratorio, ratas, para comprobar los efectos del medicamento y,…caramba, este parecía no funcionar. El Dr. Endo no se rindió, y pidió una beca para encontrar la razón por la que el fármaco no funcionaba. Ya lo hablamos en el post de Ignasi Clos sobre las competencias de las personas creativas: actitud investigadora y resiliencia son dos elementos clave.

El Dr. Endo compartió su problema con un colega, Dr Kitamo, quién le sugirió probar de nuevo el experimento utilizando pollos en vez de ratas. Eureka! El cambio dio resultados positivos. El problema era experimentar con ratas, que tienen más colesterol Bueno (HDL) que colesterol malo (LDL).

Lección: una idea puede no funcionar porque no hemos diseñado bien el experimento, porque el target no es el adecuado, contexto, cliente, usuario, experiencia de uso, el desarrollo de una idea requiere probar, probar y probar, siguiendo
con la filosofía LEAN STARTUP, de Eric Ries.

 

MUERTE NÚMERO 3: NO TENER EL EQUIPO ADECUADO PARA EL DESARROLLO DE LA IDEA

Una vez validados los resultados de la idea y se ha desarrollado la tecnología para llevarla a cabo, el equipo de innovadores entra en un mundo nuevo, el de la empresa. De repente, las leyes de mercado mandan sobre el resto. Aquí es donde los científicos, innovadores o emprendedores deben cambiar de vestido. Requiere construir un nuevo equipo que dé respuesta a todas las necesidades para desarrollar el modelo de negocio de la idea.

Siguiendo con el caso del Dr. Endo, un estudio de posibles efectos cancerígenos con altas dosis de mevastatina hicieron que desistiera de su proyecto, y que un proyecto paralelo de Merck, con muy pocas diferencias, tuviera un éxito rotundo.

LECCIONES DE LAS BARRERAS A LA INNOVACIÓN Y LAS TRES MUERTES DE LAS IDEAS:

Para los que nos empeñamos en innovar cada día ( empresas, emprendedores, startups, científicos, ingenieros, maestros y muchos más) que podemos sacar de este artículo:

  1. Sigue desafiando el status Quo, desarrolla tu actitud transgresora (para evitar la muerte 1) es la única forma de romper barreras y agitar mentes.
  2. No te rindas porque tu idea falle, mantén la resiliencia (para evitar la muerte 2) replantea la hipótesis, prueba distinto, vuelve a probar.
  3. Rodéate de personas creativas y capaces, comprometidas y que quieran desarrollar el proyecto. Pasar de proyecto a negocio no es un camino fácil (y evita la muerte 3).

 

Pero me gustaría también lanzar un mensaje a los gobiernos en un momento como el que estamos pasando. Con una crisis de una dimensión desconocida, éstos deben liderar la sociedad y crear el entorno y facilitar recursos para que se generen nuevos proyectos realmente transformadores. Bahcall explica el caso de Vannevar Bush, quién en un contexto de crisis bélica hizo de Estados unidos un país innovador, desarrollando en tiempo récord tecnología que le permitió ganar la guerra. Lo hizo con la opinión en contra de muchos líderes, que pedían más recursos para lo que sabían hacer (los mandos militares querían más soldados y armas convencionales). En cambio, crearon equipos mixtos de premios Nobel y soldados, para aplicar tecnología y ciencia para resolver sus retos.

¿Os imagináis tarea más difícil que esta? Aplicar la misma receta hoy y aquí, nos daría resultados extraordinarios en pocos años.

¿Lo sabremos hacer?

Joan Ras

Economista y Máster en Economía Aplicada por la UPF. Fue Socio consultor de Estrategia y Operaciones durante más de 15 años en Auren, especialmente en los sectores de la Enseñanza, Público, y Salud. Desde 2012, es Socio del grupo Induct Software (plataforma digital SaaS de gestión de la innovación abierta), y Socio Director de SDLI, agencia de innovación abierta. Es Profesor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

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