El próximo paso de la innovación pública: Estado Emprendedor e innovación por misiones

Ante el despertar forzado que representa la crisis del Covid-19 a nivel global, es necesario abrir reflexiones acerca del rol real de la innovación pública. Hoy más que nunca, hace falta una apuesta de las Administraciones de todos los niveles que permitan alinear los esfuerzos de innovación globales hacia objetivos más relevantes para todos como sociedad. Hoy hablamos del Estado Emprendedor y la innovación por misiones.

La innovación por misiones o “mission-oriented research & innovation” es un concepto que está ocupando, desde hace años, el análisis de los grandes académicos y expertos en el tema. Desde SDLI hemos estado explorando algunos de los aportes que han hecho Mariana Mazzucato y Xavier Ferràs. Creemos que es un buen momento para compartirlos y para que juntos podamos entender mejor el panorama de lo que podría ser la innovación de aquí en adelante.

Innovación: un “buzzword” mundial

Durante los últimos años hemos vivido un boom del concepto “innovación”, especialmente en el ámbito de la empresa y muy ligado a la revolución tecnológica que experimentamos. En SDLI, defendemos que esta es una visión limitada de la innovación. La palabra se ha convertido en efecto en “commodity”. Ha ido entrando en nuestra vida de una forma tan insistente que, a veces sentimos que se relaciona y se asocia con todo. Y por eso, pierde su significado. Incluso nosotros hemos contribuido a ello, con el concepto de Sociedad de la Innovación.

Aunque el uso generalizado de la palabra tiende a quitarle valor, tiene un punto positivo: refleja una apropiación progresiva por parte de la sociedad, de la importancia de la innovación.

Durante los últimos años, una gran mayoría de personas, empresas e incluso Administraciones han tenido algún acercamiento a procesos de innovación, y esto, junto al inicio de la era post Covid-19, nos muestra que este es un buen momento para dar el siguiente paso.

 

Mucha innovación, para poca transformación

Como recuerda Stephen Shapiro en su libro “Best Practices are Stupid” (puedes consultarlo en nuestra Biblioteca del Innovador), muchas organizaciones están enfocadas en “pensar fuera de la caja” en lugar de darle a sus empleados directrices claras que enfoquen su energía creativa a retos y objetivos estratégicos: esto es, a pensar “dentro de una nueva caja”. Esto hace que estemos rodeados de iniciativas de innovación (véanse “challenges” de todo tipo con resultados de bajo valor añadido) que generan una sensación de avance pobre. ¿Por qué?

Según el análisis de estos expertos, los factores que impiden que esta innovación sea verdaderamente transformadora son principalmente los siguientes:

  • La falta de misiones a nivel país que dirijan los esfuerzos de innovación.
  • La falta de compromiso de los Estados en la inversión que se destina a la innovación disruptiva.
  • La falta de colaboración entre países alrededor de un objetivo común.

Esta misma reflexión, por cierto, podría aplicar al nivel micro, dentro de las empresas que dicen fomentar la innovación. Sigamos:

 

¿Innovación por misiones: qué es y cómo aplicarla?

La innovación por misiones es una política de fomento de la innovación por parte de las Administraciones Públicas, para impulsar la actividad económica, resolver problemas públicos globales, y sentar las bases del crecimiento económico y social del futuro.

Bajo este prisma, la innovación surge no por retos sectoriales concretos, sino por misiones para resolver problemas globales que tengan la capacidad de unir los esfuerzos de diferentes industrias hacia la consecución de un objetivo común.

Este tipo de política de innovación pública ha sido fomentada por algunos países Europeos, inspirados por expertos como Mariana Mazzucato, a raíz de la crisis financiera global de 2008.

Pero en Estados Unidos viene de más lejos. Un buen ejemplo de misión fue la que expresó el presidente Kennedy en 1961 cuando se propuso llevar al hombre a la Luna, antes de terminar la década de los 60. La misión Apolo requirió de una gran inversión pública en innovación, no solamente aeroespacial, sino de muchos sectores transversales como la alimentación, la medicina, la computación, la biología, la electrónica, las comunicaciones, etc.

5 claves para el éxito de la innovación por misiones

El éxito de esta, y cualquier, misión según el análisis de Mazzucato, se debe al cumplimiento de 5 criterios clave:

Ser inspiracional y relevante socialmente:

Necesita obedecer a una causa común que beneficie a la mayoría de los ciudadanos. Cuenta la leyenda que una trabajadora de la limpieza de la NASA, preguntada sobre qué hacía trabajando a altas horas de la noche, respondió: “¡Ayudar al hombre a llegar a la Luna!”.

Tener una dirección clara, medible y un límite establecido en el tiempo:

Debe plantear un marco de solución no tan corto como para impedir que crezca, ni tan largo como para que se vuelva difuso.

Ser ambiciosa, pero realista:

Debe representar un avance importante, pero debe poderse desarrollar sobre la base de acciones de investigación e innovación.

Permitir el cruce de disciplinas, sectores y actores del ecosistema de innovación:

Debe tener un enfoque a un problema, y no a un sector; de esta manera su solución integrará múltiples sectores.

Inspirar múltiples soluciones bottom-up:

No debería poder solucionarse por un único camino o tecnología.

En la era post Covid-19, las misiones que deberían orientar los esfuerzos de innovación de todas los agentes clave de los ecosistemas de innovación internacionales son aquellas que hagan frente a problemas planetarios. Es decir, deberían tener la sostenibilidad como eje fundamental: cambio climático, biodiversidad, contaminación de los océanos, bienestar físico y mental de los ciudadanos; no solo en relación con la alerta sanitaria, sino, por ejemplo, con la búsqueda de la cura de enfermedades globales, como el Alzheimer.

Sirva el ejemplo aportado por Mariana Mazzucato:

 

Cómo funciona la innovación por misiones
Cómo funciona la innovación por misiones. La visión de M. Mazzucato.

 

Consulta nuestro mapa de tendencias SDLI para ver más sobre tendencias de innovación en los próximos años, así como 15 riesgos principales a nivel global.

De un Estado controlador a un Estado emprendedor

Para poner en marcha misiones que activen y enfoquen el ecosistema de innovación, es fundamental que el Estado se involucre, y asuma un rol activo. La apuesta debe ir hacia la innovación disruptiva que es la que, a largo plazo, genera un aumento de la productividad, y un incremento de la calidad de vida de las personas. Esto pasa por invertir con riesgo, hacia sectores estratégicos para el futuro.

¿Qué es el Estado emprendedor?

Mazzucato propone el concepto del “Estado emprendedor”: un Estado que activa las misiones y reta al sector privado y al sector público para que trabajen juntos para conseguirlas. Curiosamente, y de forma opuesta a lo que “nos han enseñado” a pensar, Mazzucato sustenta que las grandes innovaciones de la historia que han logrado cambiar el mundo, han tenido éxito gracias a una importante inversión del Estado: Silicon Valley, la tecnología del iPhone, el algoritmo de Google, el propio Internet a través de la agencia DARPA, las pantallas táctiles, o el GPS, son algunos de los ejemplos. Todos ellos fueron fruto de una importante inversión estatal. El héroe no es tanto Steve Jobs; sino un Estado capaz de invertir en innovación con impacto en mercado, y sobretodo, con alto riesgo y poco conocimiento del retorno. Una visión atrevida y contraintuitiva de la innovación pública, ¡especialmente cuando hablamos de Estados Unidos!

Lo mismo aplica a Europa: Alemania apostó por la Industria 4.0. como salida a la crisis financiera global de 2008. A España, mientras, no se la ha visto. Y el resultado, es este ranking de países innovadores de la Unión Europea:

Ranking Europeo de países más innovadores
Ranking Europeo de países más innovadores. Fuente: Comisión Europea https://interactivetool.eu/EIS/EIS_2.html#a

 

 

¡Vigilemos los presupuestos!

Una forma de identificar el compromiso que tiene un estado con la innovación es viendo los presupuestos que destina a la I+D+i, ¡y también al presupuesto que finalmente ejecuta en este ámbito! Según las últimas cifras disponibles, la inversión del Estado español en innovación fue del 1,24% del PIB, cuando el objetivo que había establecido la Unión Europea para el 2020 era del 3% del PIB. Países como Dinamarca, Suiza o Alemania están por encima del 3%, y un país del continente asiático como Corea del Sur, por ejemplo, está en un 4,5%.

Inversión I+D, España y Europa. Vía El País, con datos del NIE.

De la táctica empresarial a la estrategia – país

En el camino de innovar por misiones hay dos grandes pasos que nos deben mover a pensar en grande:

El primero de ellos es dejar de enfocar la innovación en intereses empresariales/ sectoriales y empezar a enfocarse en el nivel país. Todos los países, sin importar su nivel de desarrollo, tienen el desafío de lograr un crecimiento sostenible con el medio ambiente e inclusivo con las personas. Deben aprender a poner a servicio de estos desafíos la investigación científica y tecnológica que, frecuentemente, se vuelven un fin, en lugar de servir como un medio. Como dice Xavier Ferràs en el artículo “Las 3 D” en La Vanguardia:

“Tendemos a la microfragmentación: miles de investigadores trabajan aislados, en campos inconexos, compitiendo individualmente contra otros investigadores, sin sistemas de cooperación a gran escala ni mecanismos tractores que compilen y completen el conocimiento generado para un uso relevante a corto o medio plazo”

Fuente: “Las tres D.”, La Vanguardia

El segundo paso parece contradictorio, pero en realidad no lo es: consiste en desprenderse del “ego” de país y conseguir que esas misiones locales sirvan a un problema mayor. Los dos niveles (el local y el global) deben estar alineados y deben servir para resolver los grandes retos que nos competen a todos. Mazzucato cuenta en La Vanguardia también:

“La prosperidad sólo se logra pactando, pero nunca pactaremos si nuestro objetivo es identitario o ideológico; sólo nos uniremos si, en vez de ideas, hablamos de cosas concretas, por muy ambiciosas que sean”

Fuente: “La UE hoy necesita una gran misión para prosperar”. La Vanguardia

Una nueva era: una nueva forma de fomentar la innovación desde lo público

Gracias a la pandemia global, quizás seamos un poco más conscientes de que necesitamos una forma diferente de colaborar y acercarnos entre Administración, empresas, sectores y países.

Desde SDLI proponemos La Economía de la Proximidad Responsable como una forma de entender este nuevo escenario, y queremos invitarte a explorarla con nosotros. Porque si de algo estamos seguros, es de que nunca nos habíamos sentido parte de un “único todo” tanto como ahora. Por eso es el momento de la innovación por misiones.

Viviana Forero

Comunicadora social-publicista de la Universidad Javeriana (Bogotá) y Máster en Investigación para el Diseño y la Innovación de Elisava (Barcelona). Después de trabajar como planner en agencia de publicidad, encontró en el Design Thinking una forma diferente y fresca de resolver los problemas "de toda la vida". Apasionada por el baile, el canto y la escritura.

  • Daniel Forero
    17 julio, 2020 at 21:01

    Después de leer este artículo siento que espacios como el que ustedes están abriendo facilitan la entrada a un nuevo orden, de manera más consciente. Permiten entender la importancia que representa el aprender a pensar de manera global… algo bueno debería traernos esta crisis sanitaria mundial!!!… nos está empujando a cambiar los modelos de desarrollo, que las diferentes vertientes sociales y económicas han considerado como postulados innamovibles. No tengo duda que la innovación promovida por modelos como el que plantea Mazzucato serán puntos de partida para encontrar nuevas formas de la manera en la que nos relacionamos los seres humanos y de como interactuamos con el medio ambiente.
    Tenemos varias experiencias a través de la historia de la humanidad, que nos muestran cómo las epidemias y pandemias han sido los grandes motores de cambio en todos los órdenes… y estamos entrando a un mundo nuevo, que independientemente de los avances tecnólogicos, debe modificar el concepto de “organización social” con todas sus aristas.

  • Viviana
    20 julio, 2020 at 14:25

    ¡Muchas gracias por tu comentario! Nos alegra saber que el artículo sea útil para generar estas reflexiones y tomar conciencia de los cambios que estamos atravesando. Esperamos realmente que esta pandemia sea un movilizador de estas transformaciones que tanto estamos esperando.

Leave Your Comment

Your email address will not be published.*

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para medir tu actividad en éste sitio web y mejorar el servicio ofrecido mediante el análisis de tu navegación. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

ACEPTAR
Aviso de cookies