Cómo aplicar design thinking para encontrar tu trabajo ideal

Cómo aplicar design thinking para encontrar tu trabajo ideal

El Design Thinking es una metodología de innovación que inspira a las personas a abordar los problemas de forma diferente. Toma como base los principios del diseño de productos, y extiende su aplicación a la solución de cualquier tipo de problema; especialmente, cuando es difícil visualizar una ruta para resolverlos. Los que hemos trabajado con esta metodología, creemos en ella, pero rara vez la aplicamos a nuestra propia vida.

En este artículo nos enfocaremos en un reto muy millennial, encontrar (o crear) nuestro trabajo ideal:

  • Intentar que nos haga felices y nos dé los medios para realizarnos.
  • Que sea estable y flexible.
  • Intentar que alimente nuestro sentido de propósito.
  • Que nos permita crecer a largo plazo y aprender a corto plazo.

Principios del design thinking para encontrar un trabajo ideal

Aquí comparto algunos principios del Design Thinking que me han ayudado a disfrutar el proceso y a alcanzar el resultado más cercano hasta el momento.

Enfócate en el usuario

El usuario de tu trabajo ideal eres tú. El que se va a levantar cada día a cumplir con ese trabajo en un porcentaje importante del día eres tú, y por obvio que parezca, muchas veces la presión por querer encajar en lo que el mercado busca, nos hace perder el foco en lo que nosotros podemos aportar. Invierte tiempo en “descifrar” quién eres, qué quieres y qué no quieres. Pregúntate cuál es tu contexto, y cómo tus habilidades personales pueden moldear o enriquecer una posición.

¿Cómo resuelves un problema?

¿Qué te hace sentir frustrado?

¿Qué te hace sentir orgulloso?

¿Cuáles son las enseñanzas que han marcado tu vida?

Todas estas particularidades son las que te hacen ser tú, así no haya un espacio para escribirlo en el CV.

Según el Informe de Tendencias en Recursos Humanos de Randstad Research, “dos de cada tres empresas utilizan la entrevista personal como factor determinante en un proceso de selección. El 12% utiliza la comprobación de referencias; el 11% las pruebas y conocimientos, y solo el 4% la verificación de títulos y entrevista por competencias”.

Estos datos refuerzan la idea de que uno no es lo que hace. Aunque el trabajo ocupa una parte importante de la vida y moldea nuestras rutinas y hábitos, es solo una pequeña parte de lo que somos. Las funciones, los programas y los procesos se aprenden, pero lo que determina el desempeño en un trabajo es la manera como cada persona utiliza sus competencias transversales. No hay dos personas iguales en el mundo, y por eso no hay dos maneras iguales de asumir el mismo trabajo.

Empatiza con los demás: cuida las relaciones

La empatía “de toda la vida” se vuelve una palabra atractiva en la metodología de Design Thinking porque se hace tangible, en forma de herramientas, para aprender a conectar con los demás.

Desde que comenzamos nuestra vida laboral nos exponemos y relacionamos con un gran número de personas. Unas nos influyen más que otras, pero en el imaginario de las que se cruzan en nuestra vida, desconocemos las que serán realmente determinantes para avanzar hacia un camino u hacia otro. Tu compañero de clase hoy puede convertirse en tu jefe mañana. Tu jefe puede llegar a ser tu socio, tu profesor puede acabar siendo tu cliente, y la señora que te lleva el café, puede ser quien revele la visión que le dará forma a la propuesta que te haga llegar al trabajo ideal.

Toda la gente que conoces te da la oportunidad de aprender algo sobre ti

  • Sé amable siempre.
  • Apréndete los nombres de la gente que trabaja contigo.
  • Agradece sinceramente.
  • Cuando te equivoques, pide disculpas.
  • Pide ayuda cuando la necesites.
  • Haz preguntas personales.
  • Observa los ceños fruncidos y las sonrisas.
  • Intenta aprovechar cada oportunidad para entender las razones detrás de las actitudes de las personas de tu equipo.
  • Aprovecha para encontrar qué te hace parecido a los demás; no solo qué te hace diferente.

Conecta los puntos: sigue tu intuición y encuentra el sentido

Conectar los puntos es una acción aparentemente simple que se repite en los procesos de análisis dentro de cualquiera de las fases de convergencia y divergencia de la metodología de design thinking. Se trata de encontrar conexiones entre ideas, insights, hechos, datos, etc. con el objetivo de entender algo que no estábamos viendo antes. Esta es una acción que idealmente debería volverse un hábito, porque muchas veces las respuestas a las preguntas están escondidas en la información que tenemos en frente; solo que no hemos hecho las conexiones necesarias para poder verlas antes.

Steve Jobs le da un significado muy interesante e inspirador a la acción de conectar los puntos (cada una de las acciones que hacemos en la vida). En el discurso de la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, Jobs explica que, si estamos motivados al hacer ciertas cosas, vamos a llegar al lugar donde deberíamos estar. Añade que, al analizar la trayectoria de la vida, nos damos cuenta de que los puntos no se pueden conectar hacia delante; solo pueden conectarse hacia atrás porque no hay manera de saber cómo lo que estamos haciendo hoy va a determinar el curso de nuestra vida mañana.

Inspirada por este principio, creo que, en la búsqueda del trabajo ideal, lo más importante es escoger trabajos (y actividades fuera del trabajo) que nos hagan felices. Seguramente no todo lo que hagamos en el trabajo nos va a gustar y vamos a tener que adaptar nuestras expectativas a las realidades de una empresa, un país o un contexto concreto. Lo que deberíamos asegurar es no perder de vista ese propósito de ir hacia la felicidad. Haz una pequeña evaluación: de todas las acciones que haces en tu trabajo, ¿cuántas te hacen feliz y cuántas no? Si la mayoría de los días no tienes ganas de ir a trabajar, es momento de hacer un cambio.

No hay ideas malas en la búsqueda del trabajo ideal

Una parte importante de personas de nuestra generación se ha incorporado al mundo laboral con la contraposición de dos fuerzas en la cabeza:

Por un lado, somos positivos porque hemos visto el nacimiento de Uber, Airbnb, Bla Bla Car y todos los casos de éxito de la economía colaborativa. Hemos visto la transformación de compañías (de grandes a gigantes) como Amazon y Google, hemos integrado las redes sociales a nuestro día a día de forma muy natural y hemos comenzado a disfrutar de algunos beneficios que nuestros padres jamás soñaron, como el teletrabajo o el horario flexible. Esto nos ha hecho creer que las cosas pueden ser diferentes y que el mundo puede ser más user friendly de lo que parecía ser.

Sin embargo, hay un lado negativo, con dificultades para emprender, con bajos salarios (incluso ante la alta cualificación), la conciencia sobre la crisis ambiental, financiera y laboral. Podríamos llamarlos “golpes de realidad”, que nos vuelven a ubicar en un panorama de miedo, de imposibilidad y de incertidumbre parecido al que vivieron generaciones pasadas.

El caos es parte del proceso. En design thinking y en la vida tenemos que aprender a apreciar el caos y a aprovecharlo como una oportunidad para ser creativos con lo que tenemos y lo que podemos hacer.

Haz este ejercicio: piensa qué te gustaría hacer, cómo te gustaría hacerlo, en qué tipo de contexto te gustaría trabajar. Describe ese escenario como quieras: con listas, bocetos, dibujos, escritos, etc. No descartes ninguna idea, por inviable que parezca, guárdalas en un lugar visible. Te sorprenderá ver que, muchas cosas de las que haces hoy, eran tus sueños hace 10 años.

Y si eso ya ha pasado antes, ¿por qué no podría pasar lo mismo en el futuro?

Cada trabajo es un prototipo

Lo que hoy es el trabajo ideal para ti, puede no serlo en unos años. En cada nueva experiencia laboral estás perfeccionando algo que te va a llevar a un mejor estadio. Para asegurar que ese proceso de prototipado sea constructivo, asegúrate de:

  • Evita tomar los cambios como retrocesos: En la búsqueda del trabajo ideal, a veces, hay que cambiar de dirección y empezar de nuevo. Confía en que la felicidad alimenta más que el salario. Cuando realmente disfrutes de lo que haces, llegará el momento en que eso se compense o se vuelva a nivelar. Es solo cuestión de tiempo.
  • No subir el salario no significa que no estés ascendiendo: El proceso de crecimiento laboral no es lineal; es sistémico. Los puntos no se conectan en línea recta y por eso muchas veces puedes estar creciendo laboralmente sin estar ganando más dinero y viceversa.
  • Evita comparaciones con nadie: la carrera de cada persona es completamente diferente, por eso no te dejes presionar por lo que deberías estar viviendo en relación con lo que están viviendo tus compañeros de universidad, tus colegas o tus homólogos en el mercado. Compárate contigo mismo y sé lo suficientemente honesto para saber cuándo es momento de dar y cuándo es momento de recibir compensaciones por lo que estás dando.
  • Trabajar sin miedo a perder el trabajo: haz tu trabajo lo mejor que puedas, dedícale tiempo, sé exigente, comprométete en cada detalle y da resultados. El miedo bloquea la creatividad y la presión te hace perder la perspectiva. Acuérdate, lo más importante es disfrutar el proceso.
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Viviana Forero

Viviana Forero

Comunicadora social-publicista de la Universidad Javeriana (Bogotá) y Máster en Investigación para el Diseño y la Innovación de Elisava (Barcelona). Después de trabajar como planner en agencia de publicidad, encontró en el Design Thinking una forma diferente y fresca de resolver los problemas "de toda la vida". Apasionada por el baile, el canto y la escritura.

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