7 características de un producto innovador, inspirado en el Monopoly

14 enero, 2016 | escrito por: en:

monedes socials

Cuando os prometimos ampliar el post de los 5 sistemas de pago local innovadores realmente no estábamos pensando en el día 18 de octubre de 2014, en el Teatro Massimo de Cagliari, donde explorábamos las posibilidades y oportunidades que las monedas complementarias ofrecían a las administraciones públicas.

No en vano, en ese escenario numerosos invitados nacionales e internacionales tenían que explicar, por supuesto, sus innovadoras experiencias realizadas en el marco del proyecto Digipay4growth. El proyecto, primero de su tipo en Europa, promueve la participación de los ciudadanos, las administraciones públicas y las empresas con el objetivo de aumentar la demanda local, estimular la circulación y la capacidad de compra local, y sobre todo, aumentar la influencia del gasto público en el territorio.

Con el fin de escapar del debate recursivo dinámico y cada vez más estéril entre los euroescépticos, los nostálgicos de las monedas nacionales y los euro-entusiastas dogmáticos de la moneda única, debían pensar, por un momento, un nuevo camino de base teórica sólida y fuerte, y sobre todo, “fuera de la caja” para ir a experimentar nuevas carreteras sin cuestionar el Euro.

La expectación e interés de la audiencia era directamente proporcional a la emoción que sentían los participantes para formar parte de algo diferente, extraordinario y, naturalmente, innovador.

Pues bien, en este marco saltó la chispa que nos ha permitido descubrir la historia, y al menos 7 de las características de un producto innovador, diseñado a principios del siglo pasado, que estamos seguros os sorprenderán: el juego del Monopoly.

Aquí tenéis el resultado:

1. Los objetivos claros, la estructura adaptable y las reglas sencillas

tablero Monopoly

Las reglas del juego de mesa más vendido del mundo son muy claras: “La idea es obtener tanto lucro que uno consiga ser el jugador más rico y si es posible el ganador”.

Como su nombre indica, el objetivo consiste en lograr beneficios y finalmente el monopolio de todas las propiedades imaginarias que aparecen en el juego. Una de las variantes es hacer partidas rápidas que finalizan cuando “el segundo jugador se queda sin dinero”.

De Monopoly sólo hay uno, pero sin duda, el hecho de adaptarse permanentemente a los requerimientos del mercado sin perder su esencia es una de sus características. Ya sea una edición de lujo, clásica, en Navidad o para celebrar los 80 años; con ciudades, calles y países cercanos o lejanos, ya sea para jugar en la sobremesa o para instalarlo en el móvil, el Monopoly es suficientemente flexible para encajar incluso como elemento promocional de empresas como, por ejemplo, Mc Donald ‘s.

2. El momento, el lugar y la época adecuada

El Monopoly fue patentado en 1935 por Charles Darrow, un ingeniero en paro que, en plena depresión permitió a la gente fantasear sobre un tablero con el que podrían ganar en el mercado inmobiliario. Hoy en día, se ha comercializado en 26 idiomas y se calcula que más de 500 millones de personas han jugado al menos una partida.

curiosidades monopoly

En un primer paralelismo, el Monopoly triunfó en una época muy convulsa económicamente hablando. Es también el caso de uno de los referentes en moneda complementaria más conocidos: el llamado “milagro de Worlg”, nacido en 1932 y del que hablábamos en el post 5 sistemas de pago local innovadores.

Si la gran depresión inspiró a Darrow y al alcalde de Worlg a buscar soluciones para salir del paro y dinamizar la deprimida actividad económica de los comercios de la localidad, otra crisis, la del petróleo del año 1973 fue la que llevó al profesor Ralph Anspach de la Universidad Estatal de San Francisco, a reinventar unas nuevas reglas del famoso juego, cuando después de una partida perdida con su hijo de 8 años diseñó el Anti-monopoly. En este caso, los jugadores colaboraban para devolver la ciudad a un sistema de mercado libre.

3. Mucho más que un juego

El Anti-monopoly del profesor Anspach tiene un papel decisivo para conocer la historia del Monopoly, ya que como consecuencia de 9 años de litigio con la empresa Parker Brothers por los derechos de la marca, tuvo que documentarse mucho durante su defensa, y he aquí que descubrió como en sus orígenes el juego se fundamentaba en las teorías georgistas del economista Henry George.

Una de sus seguidoras, Lizzie J. Magie Phillips fue la verdadera precursora del Monopoly. Activista social, progresista y feminista vio su juego como la mejor manera de convencer a la gente sobre los peligros de los monopolios y divulgar sus ideas antimonopolistas.

De este modo, en 1903 nació The Landlord’s Game, y aunque pronto fuera en la dirección contraria a las ideas que habían motivado su creación y que Lizzie no pasara a la historia como una líder con carisma, ella es la persona a quien se le ha de atribuir la creación del juego de mesa más vendido de la historia. Lizzie, sin saberlo, disponía del ADN del innovador

El nombre original The Landord’s Game, se mantuvo inalterable hasta que años más tarde, Charles Darrow lo registró como Monopoly.

Si la diferencia entre invención e innovación se encuentra en la aportación de valor y de resultados, no hay ninguna duda de que el juego del Monopoly fue más una innovación que un invento.

Tablero original de The Landord’s Game, el producto innovador que dio pie al juego de mesa más exitoso del mundo.

Tablero original de The Landord’s Game, el producto innovador que dio pie al juego de mesa más exitoso del mundo.

4. Inspirador

Imaginaos la sorpresa que hubiera tenido Lizzie J. Magie Phillips, un siglo después, de haber ido al Teatro Massimo de Cagliari aquel 18 de octubre de 2014, al escuchar como uno de los ponentes fundamentaba su tesis a partir de su juego. Esta ponencia también fue la chispa que nos motivó a nosotros a investigar sobre el Monopoly.

En efecto, Henk Van Ankel, CEO de la Fundación STRO, en su intervención dijo que el Monopoly fue la semilla que le llevó a imaginar el funcionamiento de otra forma de interpretar la economía. De los días y noches que estarse investigando para cambiar las reglas de este juego salió el primer software de monedas complementarias llamado Cyclos.

A pesar de los antecedentes, ciertamente es muy osado vincular el juego del Monopoly con la propuesta del proyecto Digipay4Growth, del que iremos hablando en próximos posts, pero no hay duda de que las similitudes de fondo están, al menos en su origen, ya que éste se centra sobre todo en estudiar fórmulas para implicar el gasto de subvenciones, precios públicos, retribuciones salariales y contratación pública de las administraciones públicas, con el crecimiento económico y la creación de nuevos puestos de trabajo a través de un sistema de pago digital controlado y seguro.

Actualmente, la prueba piloto más avanzada en España, se está llevando a cabo en el Ajuntament de Santa Coloma de Gramenet.

La Sra. Magie, el profesor Anspach, o el CEO de STRO, Van Ankel, se inspiraron en el Monopoly en la búsqueda de una economía más social. En el centro de la fotografía, Henk Van Arkel, CEO de la Fundación STRO con Andreu Honzawa y un servidor.

La Sra. Magie, el profesor Anspach, o el CEO de STRO, Van Ankel, se inspiraron en el Monopoly en la búsqueda de una economía más social. En el centro de la fotografía, Henk Van Arkel, CEO de la Fundación STRO con Andreu Honzawa y un servidor.

5. Referente científico

No sólo por los casos de inspiración ideológica que ha provocado, o por el éxito del mismo juego; incluso ha servido para que investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, se plantearan estudiar la relación existente entre el estatus socioeconómico de una persona y su bondad, amabilidad y empatía, a partir del siguiente reto: “¿el dinero hace que seas una persona mala?”

En el experimento, sentaron dos personas a jugar al Monopoly. En otra sala, los investigadores observaban la partida examinando cada expresión de los jugadores. Uno de ellos, no tenía ninguna posibilidad de ganar, ya que cambiaron las reglas a favor del otro. Al ganador se le daban dos dados por uno al perdedor, percibía dos veces más dinero por las mismas jugadas y eventualmente se hacía mucho más rico y mucho más rápido.

Al principio, el ganador se sentía incómodo con la obvia desigualdad; la expresión corporal denotaba la injusticia de la situación. Pero de repente todo cambiaba, y a medida que acumulaba más dinero se le iba pasando el malestar, hasta llevarlo a calcular fríamente cada jugada y a reírse del perdedor. Finalmente actuaba de forma despiadada ante este.

El investigador Pat Piff, estudia las relaciones de jerarquía social, la desigualdad y la forma de emoción entre los individuos y los grupos. Y es increíble lo que descubrió, utilizando el Monopoly, sobre el comportamiento de las personas cuando se sienten ricas.

6. Esperanzador

Pero si hemos de reconocer al juego del Monopoly un verdadero cambio de paradigma, sin duda que debemos referirnos a algo extraordinario por su significado: su contribución a la caída del muro de Berlín, en 1989.

En efecto, el juego estuvo prohibido desde 1961 para evitar, decían, que la bandera del capitalismo influyera en aquella sociedad comunista. El muro, al tiempo que impedía la salida de personas, también prohibía la entrada de ideas.

Fue de la mano del Presidente Gorbachov y su Prestroika, cuando el Monopoly se puso a la venta en 1987 en la antigua Unión Soviética, y desde ese momento, tanto la gente de aquella sociedad cerrada y triste, como la del otro bando, sintieron como si el muro hubiera comenzado a derribarse “mentalmente” mucho antes de que este cayera “físicamente”.

La relación entre el Monopoly y la caída del muro la encontraréis muy bien explicada en Brought down the Berlin wall.

Imagen de la caída del Muro de Berlín

Imagen de la caída del Muro de Berlín

Si bien el muro comenzó a caer físicamente en noviembre de 1989, en la mente de los berlineses orientales, en 1987 ya la habían comenzado a tumbar mentalmente con los nuevos aires de cambio materializados, entre otros, con la posibilidad de jugar al Monopoly fuera de la clandestinidad.

7. Avanzado a su tiempo

Aún hay más vínculos entre las monedas complementarias y el juego del Monopoly. Giusseppe Lettera, CEO de Sardex, explicó aquella tarde de octubre, como sería la adaptación de su modelo de moneda complementaria en varias regiones italianas.

Pues bien, la relación ocurre porque cada cierto tiempo, la empresa productora del Monopoly (Hasbro), también escoge nuevas ciudades entre las candidatas para figurar en el tablero.

Y de la misma forma que el Monopoly adopta y se adapta a la realidad de las ciudades escogidas sin cambiar las reglas del juego, el modelo Sardex, de moneda complementaria, también se adapta a la realidad de cada región preservando su funcionamiento estructural.

Mapa de las regiones italianas pertenecientes al circuito de crédito comercial de Sardex.

Mapa de las regiones italianas pertenecientes al circuito de crédito comercial de Sardex.

Por ello, por lo que os hemos explicado, y por mucho más:

El Monopoly fue un juego innovador, y todavía lo es después de más de 100 años de vida, aunque la idea inicial de emplearlo para el activismo social y pedagógico en realidad se convirtiera en todo lo contrario… ¿o no?

¿Conoces juegos o dinámicas innovadoras sobre monedas complementarias? ¿El Monopoly, fue un juego innovador? ¿Conoces juegos innovadores?

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Lluís Muns i Terrats

Lluís Muns i Terrats

Proyectos de innovación – Administración Pública
Coach especialista del sector público y en especial para cargos electos, ha sido sido gerente de la empresa pública y del Ayuntamiento de Arenys de Munt durante el periodo 2003 al 2011, y director durante 19 años de empresas de diversos sectores. Dispone de los estudios de Master en Dirección de Marketing por la UDG y el de Inteligencia emocional y coaching en el entorno laboral por la UB en la rama política, es el creador del juego “Implica’t, un juego de inteligencia emocional”