5 TED Talks para construir un proceso de innovación

¿Quién no conoce a estas alturas las conferencias TED? Representan un sinfín de oportunidades para inspirarnos en nuestro día a día. Aún así, necesitamos saber filtrar para que cada TED Talk nos sirva para algo en concreto. Y ¡sí! También existen una serie de TED Talk de utilidad para el responsable de innovación. Esta es nuestra selección:

1. Define el foco de innovación:

¿Por qué queremos innovar?  Esta es una de las primeras preguntas que nos deberemos plantear cuando queramos construir nuestro primer proceso de innovación. Deberemos pensar en temas como nuestras fortalezas y debilidades, el grado de incertidumbre de nuestra industria, la misión y la visión de nuestra compañía… y sobre todo, deberemos reflexionar sobre nuestro “por qué”. Simon Sinek lo explica mejor que nadie en esta presentación de septiembre de 2009.

Utiliza un ejemplo típico pero muy resultón: Apple no pone el foco en “cómo hacer buenos ordenadores”, sino en hacer cosas que reten el statu quo. Cómo definimos nuestros retos de innovación, y sobretodo cómo los comunicamos, es un primer paso muy importante para tener éxito más adelante en el proceso de innovación.

2. Crea espacios de creatividad

Innovar requiere introducir seriamente la creatividad en los procesos cotidianos, que no “formales” de una organización. La creatividad es un lujo que nadie combate, pero que tampoco defiende de forma proactiva. Al introducir la creatividad en una organización, hay que evitar la complacencia, y lograr que el comportamiento creativo se convierta en una “expectativa”.

Pero nada sucederá a nivel creativo si no se crean espacios catalizadores, lo que Steven Johnson llama entornos líquidos para la creatividad, como las cafeterías de Londres en la época de la Ilustración. Porque los momentos eureka necesitan de un entorno determinado, Steve Johnson nos cuenta la importancia de los espacios creativos, en un TED Talk que no debemos perdernos:

3. Reconoce y recompensa a los que innovan:

Como ya hemos hablado en otros posts, es de extrema importancia saber reconocer los esfuerzos en innovación de los profesionales de una compañía. En contra de los que muchos piensan, las personas estamos motivadas por aspectos no directamente relacionados con el dinero, sino con la satisfacción en el trabajo y el desarrollo personal.

En definitiva, deja de recompensar el statu quo, y pasa a recompensar a los profesionales por aportar más (o algo distinto) de lo que se les ha pedido.

4. Ofrece un espacio abierto para el error:

La innovación es también (podríamos decir “sobre todo”), errar, como hace por ejemplo el Grupo Tata, bajo su iniciativa Dare to try, (“atrévete”). Este aspecto es especialmente interesante para crear una verdadera cultura de la innovación en la empresa. Si premiamos el fallo, el mensaje que enviamos es el de “queremos que lo intentes, creemos en ti, y si fallas, la organización en su conjunto aprende y mejora igualmente”.

Si no innovamos, nos estamos equivocando, aunque no lo “sepamos”. Es lo que Katryn Schultz llama error blindness, o “Ceguera del error”. Cuando nos ponemos a innovar, y lo hacemos en abierto, el error puede hacerse visible. Y eso es lo que nos duele a todos, el darnos cuenta de nuestro error, y más todavía si ese error ha sido percatado por el resto. ¿Cómo vamos a recompensar a la persona que se ha atrevido a errar, para que vuelva a intentarlo más adelante? No os perdáis este TED Talk:

San Agustín: Erro, luego existo

5. Mide lo que tiene realmente importancia:

El 94% de los CEO’s de las grandes empresas multinacionales comparten la importancia de los intangibles en el éxito de las empresas (propiedad intelectual, lealtad con la marca, fidelidad de los clientes, etc.), y sin embargo, nos empeñamos en medir aspectos como el ROI de innovación, recursos empleados, etc.

No estoy en contra de este tipo de indicadores, estoy en contra de usarlos exclusivamente. Como dijo una vez Robert Kennedy, “el PIB lo cuenta todo, menos lo que cuenta”. Algo parecido pasa aquí. Necesitamos información cualitativa que nos ofrezca y permita mejorar como organización de forma recurrente.

En definitiva: asegúrate, al final de tu proceso de innovación, de recoger información intangible relacionada con el qué has ganado y cómo has mejorado. Pregunta a tus profesionales:

  • ¿Ha quedado clara nuestra misión?
  • ¿La compartes?
  • ¿Te sientes cercano a nuestros valores?
  • ¿Has aprendido algo durante el proceso de innovación?
  • ¿Crees que te has desarrollado como profesional?
  • ¿Vamos en la buena dirección?
  • ¿Eres feliz en el trabajo?
  • ¿Te ha ayudado este proceso a serlo?
  • ¿Te sientes más motivado?

Pregúntale lo mismo o preguntas parecidas a tus clientes. Y si todavía tienes dudas, pasa un rato escuchando a Chip Conley:

Muchas gracias por leernos, ¡y esperemos que este post represente también para el responsable de innovación, “Ideas worth spreading”!

Ignasi Clos

MSc in Business Innovation por Deusto Business School. Economista especializado en International Business y Marketing. Profesor de Innovación, Open Innovation y Entrepreneurship en EADA, UOC y Esci-UPF. Creador del método i-flow de transformación cultural para la innovación. Aglutina más de 15 años de experiencia como consultor de internacionalización, estrategia, innovación y transformación organizativa y cultural, primero en Acció, después en Deloitte, y finalmente desde 2012 en SDLI, donde es Socio Fundador y CEO.

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