10 razones principales del fracaso de una startup

10 razones principales del fracaso de una startup

Una vez más hemos completado el curso de innovación y emprendimiento en ESCI-UPF. Este año la empresa Vallformosa ha lanzado un reto, y se han presentado nueve proyectos de innovación extraordinarios elaborados por los alumnos de ESCI-UPF.

Hay que decir que los alumnos de ESCI tienen una vocación emprendedora muy fuerte, de hecho, un 10% de los alumnos que finalizan el grado, en los siguientes 3 años crea su propia empresa. En la última sesión trabajamos precisamente el emprendimiento y el concepto de startup. En los últimos años, en plena crisis, el incremento de emprendedores ha sido muy importante, tal y como ya anticipó Schumpeter. De hecho, a la crisis hay que añadir un cambio tecnológico radical que va a cambiar no sólo la economía sino la sociedad en su conjunto.

Schumpeter y los emprendedores

Schumpeter elaboró la teoría de la concepción cíclica e irregular del desarrollo capitalista, elaborada en 1911 en su Theorie der wirtschaftlichen Entwicklung (‘Teoría del desarrollo económico’) mientras daba clases en Czernowitz (actual Chernivtsi, en Ucrania). En ella recoge su teoría del «espíritu emprendedor» (Unternehmergeist), propio de los emprendedores, que crean innovaciones técnicas y financieras en un medio competitivo en el que deben asumir continuos riesgos y recibir beneficios que no siempre se mantienen en el tiempo.

De los proyectos de emprendimiento que se han generado en los últimos años, podemos distinguir entre dos tipos principales, de acuerdo a las características del negocio. Por un lado, proyectos emprendedores clásicos, y por otro, las startups, centradas en modelos de negocio o tecnología innovadores. ¿Pero cuáles son las principales diferencias entre los dos tipos de proyectos?

Proyecto de emprendimiento con negocio clásico Startup, negocio innovador
Tamaño reducido, a veces individual Tamaño reducido, no se recomienda individual
Aporte de tecnología Standard Tecnología innovadora
Negocio lineal (difícil de escalar) Negocio exponencial (muy escalable)
Vocación local Vocación global
Aumentan en periodos de crisis Aumentan con cambios tecnológicos disruptivos
Siguen las regles del negocio clásico, en este caso de las PIMES No siguen las regles del negocio clásico
Nivel de financiación necesario bajo Nivel de financiación necesario creciente
Orientados al cliente en sentido clásico Orientados al cliente por necesidad, creación de negocio basado en necesidades del cliente

Ambos modelos son necesarios y generan riqueza. En el segundo caso la capacidad de crecimiento es ilimitada. Esto hace que la tentación de los jóvenes por crear una startup sea tremenda.

Vale la pena; crear una startup es una aventura apasionante y donde los jugadores ganan experiencia, networking, aprendizaje para posteriores proyectos. Pero es importante insistir en que solo 1 de cada 12 startups consigue tener éxito.

18 errores que matan a las startups. Fuente: Mark Vital
18 errores que matan a las startups. Fuente: Mark Vital

¿Cuáles son las razones fundamentales del fracaso de las startups?

1. No dar respuesta a una necesidad del mercado (42%)

Una startup tiene su razón de ser en solucionar una necesidad de un grupo de persones, no en la tecnología. La tecnología ayuda a crear la solución, no es la solución.

2. Quedarse sin dinero (29%)

Es la segunda razón del fracaso, bien sea por una mala política de inversores o por un gasto no ajustado a la capacidad de financiación.

3. No tener el equipo adecuado (23%)

Las personas que forman el equipo de la startup es su principal activo. Su capacidad de dar respuesta a las necesidades del negocio, búsqueda de financiación, flexibilidad para los cambios son un factor crítico de éxito.

4. No ser competitivo (19%)

En el mundo de la tecnología la velocidad del cambio es crucial. En cualquier momento puede aparecer un competidor y borrarnos del mercado, aun habiendo hecho los deberes.

5. Mala relación precio costes (18%)

El aprendizaje del modelo de pricing es un elemento fundamental del modelo Lean startup un producto no es caro o barato, genera un valor que el cliente está dispuesto a pagar, y durante la creación y mejora del Mínimo producto Viable hay que aprender de las señales que nos dan los clientes.

Fuente: Les propulsers
Fuente: Les propulsers

6. Producto pobre (17%)

En el sentido que no se adapta a las necesidades del cliente. Un MPV puede ser sencillo, pero debe dar respuesta a las necesidades de los clientes, que hemos comentado en el punto anterior.

7. Modelo de negocio mal definido (14%)

Una startup juega con tecnología y modelos de negocio innovadores, y probablemente no existe un único modelo de negocio viable. Hay que testear con distintas posibilidades, en función del mercado, cliente, producto, y encontrar el modelo de negocio que mejor encaja con el proyecto.

8. Mala comunicación y márquetin (13%)

Dos consejos,

  1. Comunica,
  2. No lo hagas como una empresa clásica

No comunicar es un problema, no llegamos, hacerlo como una empresa clásica también, llegamos a quien no interesa llegar.

Hay que buscar los canales que nos permitan llegar a nuestros targets: inversores, potenciales clientes, canales 2.0, eventos de emprendedores, etc.

9. Ignorar al cliente

Hay que tener siempre al cliente de nuestro lado, aprender de la interacción con él e introducir mejoras en el producto. Pero atención otra vez:

El primer cliente, el early adopter, puede ser un militante de nuestra causa, y da respuesta a la hipótesis de valor (¿tiene sentido nuestro proyecto?). ¿Pero con este tipo de clientes no basta, qué pasará cuando lancemos nuestro producto al gran público? ¿Como querrán que sea? ¿Qué necesidades y preferencias tienen? Tenemos que validar la hipótesis de crecimiento (¿Cómo es de grande nuestro mercado?)

10. Lanzamiento prematuro del producto (13%)

Lanzar el producto demasiado pronto tiene tres problemas en potencia:

  1. El producto no está acabado. Sería el más simple de resolver. Lanza el producto en un conjunto reducido de clientes, prueba y aprende
  2. El mercado no está maduro. Mala suerte, eres demasiado pionero, el mercado todavía no acepta tu producto
  3. Tecnología poco madura. Otra vez, sigue aprendiendo hasta que la tecnología permita, por precio y usabilidad, llegar al gran público. Como el caso Kodak

11. Pérdida de foco (13%)

El emprendedor se precipita y empieza a diversificar antes de haber aprendido del proyecto inicial, y haberlo ajustado. Una startup sin foco no es valorada por los mercados financieros.

Fuente: Unsplash
Fuente: Unsplash

12. Desacuerdo entre inversores y emprendedores (13%)

Conseguir el equilibrio entre las demandes de los inversores y las necesidades de la startup es un punto crítico para garantizar el crecimiento y su financiación.

Hay más motivos por los que un proyecto puede fracasar: mala localización del negocio, el grupo de emprendedores se quema (burnout) o encuentran un trabajo bien remunerado, no crear un grupo de advisors potente, no reaccionar a cambios en el producto… Pero he dejado para el último el motivo con el que finalicé mis clases en ESCI-UPF: les aconsejé crear su propio negocio sólo si lo hacen en algo que les apasiona. La falta de pasión es un motivo importante para abandonar un proyecto de startup. Con una startup no esperéis ganar dinero, esperad pasión y aventura.

En sesiones que hemos hecho con emprendedores usamos el modelo de Simon Saynek, Golden Circle, para explicar el proyecto. Es importante siempre empezar por el porqué, entonces seremos capaces de llegar a transmitir la razón de ser de nuestro proyecto y de apasionar.

Ya lo sabéis, ¡emprended con pasión!

Por cierto, agradecer a Oliver Winkelman, de Bayer Europe su participación en nuestra clase, ¡y mucha suerte!

Os dejamos también otros enlaces que seguramente os interesarán:

9 Proven Business Models to Consider for Your Startup, por Huffington Post (en inglés)

Top 20 Reasons Why Startups Fail, por Forbes (en inglés)

Las ‘aves fénix’ del emprendimiento: de ‘start ups’ frustradas a negocios rentables, por Kippel

A veces se gana y a veces se aprende. Aprendizaje de los errores, por SDLI

Destinos de innovación: El museo del fracaso de Helsingborg, por SDLI

The following two tabs change content below.
Joan Ras

Joan Ras

Socio y CEO de Induct SEA, S.L. en Induct SEA, S.L.
Economista y Master en Economía Aplicada por la UPF. Fue consultor de Estrategia y Operaciones durante más de 15 años, especialmente en los sectores de la Enseñanza, Público, y Salud. Desde principios de 2013, lidera la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Profesor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

One comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Al enviarnos tus datos manifiestas que has leído y aceptas nuestra Política de privacidad y cookies

*