¿Os gusta el riesgo? Bienvenidos a la innovación disruptiva

¿En qué se parecen Jules Verne, Hergé, Steve Jobs o Elon Musk? Todos son, o eran, visionarios, capaces de crear escenarios de futuro.

 

Innovación disruptiva

¿Y en que se diferencian?

Los dos primeros lo convirtieron en historias, escritas o dibujadas: los dos segundos han hecho realidad sus historias, y han creado Nuevos espacios, nuevos mercados que no existían anteriormente. Bienvenidos a la innovación disruptiva.

Desde SDLI insistimos siempre en la importancia de crear cultura innovadora, de generar oportunidades con los profesionales de la organización y con el ecosistema. Esto nos permite identificar oportunidades, talento y desarrollar proyectos de innovación incremental. Este proceso ya genera un valor extraordinario para las organizaciones.

¿Pero es suficiente la innovación incremental? Para muchas organizaciones así es, pero para las organizaciones que compiten o quieren competir a nivel internacional la innovación disruptiva acaba apareciendo en la agenda de los directivos. De forma muy breve, recordemos la diferencia entre innovación incremental y disruptiva.

innovación incremental: Creamos valor nuevo para nuestros clientes o extendemos nuestro valor a clientes nuevos pero siempre en mercados que ya existen. El valor generado nos permite mantener la ventaja competitiva de la empresa.

Innovación disruptiva: creamos un espacio nuevo, con clientes que nunca habían utilizado una tecnología, o aplicamos una tecnología completamente nueva para solucionar un problema, y esto es utilizado de forma masiva por muchos clientes. El valor generado es significativamente más alto y nos permite generar un océano azul.

Steve Jobs no crea una tecnología nueva, sino que utiliza tecnología existente y la hace masiva, fácil de utilizar. Elon Musk se pone como meta crear un automóvil eléctrico asequible pero deseable.

Pero ¿Cómo pasamos de la innovación incremental a la innovación disruptiva? El paso no es obvio. Si en innovación incremental asumíamos incertidumbre en la generación y desarrollo de ideas nuevas para nuestra organización, con la innovación disruptiva el paso supone un riesgo más importante.

innovación disruptiva

Primer paso: Salir del Core Business

La pregunta clave es ¿Está vuestro equipo directivo preparado para salir de esta zona de confort?

Crear un sistema de innovación disruptiva para nuestra organización supone tener la capacidad de salir de nuestro core Business. Así como la innovación abierta supone encontrar retos alineados con nuestra estrategia y encontrar soluciones, con la innovación disruptiva asumimos que tendremos que alejarnos de nuestra estrategia y de nuestro core business. En este sentido, en SDLI evaluamos con los equipos directivos el estado de madurez de su sistema de innovación y le ayudamos a avanzar en este proceso. Podéis ver como lo hacemos con el modelo I-FLOW  

Segundo paso: Crear un equipo de innovación disruptiva

Este equipo de disrupción debe estar formado con personas altamente capacitadas en innovación, con visión de negocio y de tecnología, y deberá ser capaz de interactuar de forma muy fluida con el entorno.

En la primera fase este equipo deberá crear su propio espacio, salir de la zona de confort, y inspirarse en modelos de negocio, tecnología y sectores muy alejados del CORE BUSINESS de la empresa. Es recomendable que este equipo haga un “ERASMUS” en otro país y/o organización.

Este equipo debe ser capaz de inspirarse en entornos tecnológicos y de nuevas tendencias, tan alejados del modelo de negocio y del sector actual tanto como sea posible. Se trata de romper esquemas para volver a crearlos con insights completamente nuevos.

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Tercer paso: ¿Como generamos retos disruptivos para nuestra organización?

Entendemos que la organización conoce bien sus puntos fuertes, sus áreas de mejora y el grado de madurez de su organización respecto a la innovación. Para generar retos disruptivos deberemos aplicar metodologías y herramientas de innovación que nos permitan pensar realmente de forma diferente. Os propongo algunas.

  • Generación de escenarios futuros

¿Cómo se va a transformar nuestro sector de aquí a 5, 10 y 15 años? ¿Cómo va a cambiar la sociedad, la tecnología y el medioambiente? Que escenarios distópicos somos capaces de imaginar? NO sé cuantos de nosotros pensamos que el escenario COVID era posible, o que un estado fuera capaz de invadir otro en Europa!

Volvemos al concepto VUCA, estamos en un entorno volátil, incierto, complejo y ambiguo. A través de la metodología Future Thinking, y cómo os explicábamos en este artículo, podemos crear escenarios imaginarios para poner foco al futuro que está por venir y así avanzarnos al mercado. La metodología propone:

Análisis de tendencias futuras

Se analizan tendencias mega, macro y micro que afectan al contexto y sector. Como vemos en esta selección de artículos.

Creación de escenarios.

Gracias a las tendencias detectadas podemos describir diferentes relatos posibles, plausibles o probables como fuente de inspiración para innovar en nuevos modelos de negocio.

Formulación de retos futuros y soluciones.

Partiremos de retos futuros marcados por un horizonte temporal para encontrar soluciones y así nos ayude a construir el modelo de innovación disruptiva.

A esta metodología se le pueden añadir elementos de ciencia ficción, futuro distópico u otros elementos, si se quiere realmente pensar a muy largo plazo. Por ejemplo, ¿cómo van a ser los seguros cuando podamos viajar a Marte o a la Luna?

  • Generación de moonshots

¿Que es un Moonshot? Es una mejora en un servicio o producto que permite incrementar el valor o reducir el coste de forma significativa. ¿De forma significativa es un 10% un 20%? Pues no, significa un 1000%, incrementar 10 veces el resultado. Cuando te pones un reto que es multiplicar por diez tu valor, no vale cualquier solución, hay que cambiar de forma radical el punto de vista. El proceso de aprendizaje de como generar espacios de valor 10 veces superiores aplicando metodología de design Thinking está muy bien explicado en el libro MOONSHOT THINKING de Ivan Bofarull

  • Generación de valor alternativo con los activos de la organización

Nuestros activos, conocimiento, productos, mercados, clientes, instalaciones, nos permiten ir más allá de la actividad y valor que somos capaces de generar actualmente, es el “tangent posible”. Debemos ser capaces de salir de la forma en que hoy los utilizamos y generar nuevas posibilidades, aunque este fuera de nuestro sector o área de conocimiento. Por ejemplo, ¿Cómo Amazon pasa de vender libros, a la venta online, a controlar la distribución global a ofrecer servicios de entretenimiento o de salud, como vemos aquí? ¿Cuál es el punto en común a todo ello? Sabe como llegar a sus clientes ( llegar=logística, clientes= tiene información de que les gusta y que les preocupa).

Cuarto paso: ¿Como generamos soluciones disruptivas?

Fijaros que en el paso anterior, hacemos una inmersión tremenda en posibles escenarios, qué problemas van a surgir y, en algunas de las metodologías ya encontramos soluciones.  El análisis de rockets ya nos permite encontrar soluciones viables o en desarrollo, por ejemplo.

Por otro lado es posible que la tecnología no este todavía madura, y que debamos colaborar con universidades y centros tecnológicos, buscando al que más y mejor se aproxiem en este momento.

  • Scouting de Rockets

¿Qué están haciendo las empresas que están rompiendo el mercado? ¿Hay algún startup que este apunto de hacerlo? El equipo de disrupción debe seguir y encontrar estos “rockets” y ver hasta que punto la tecnología o el modelo que proponen puede generar valor para nuestra organización. Como por ejemplo hace Iberdrola en el artículo que enlazo.

Quinto paso: ¿cómo lanzamos estas soluciones?

Este último paso no es ni mucho menos el más fácil. A pesar de que ya tenemos la nueva propuesta de valor, esta puede ser completamente distinta a la que tiene nuestra empresa, los clientes pueden ser distintos, y por tanto hace falta crear un nuevo espacio. Hará falta entender todas las dimensiones del nuevo modelo de negocio, que gusta a estos clientes, que canal utilizar o como monetizar esta propuesta de valor.

Hay muchas empresas que podemos poner como modelo de innovación disruptiva: Google, TESLA, Amazon… pero dejad que os ponga un ejemplo muy cercano. Una empresa catalana que en menos de 10 años ha pasado de nacer a competir a nivel internacional y a crear espacios de negocio muy alejados del core business inicial.

GPA INNOVA, empresa que nace desarrollando equipos de pulido electroquímico, no sólo ha sido capaz de mejorar esta tecnología y hacerla totalmente única para sus clientes, sino que en este corto espacio de tiempo ha creado una división de salud, de equipos de naútica, electrónica y están estudiando nuevas propuestas de valor. Os recomiendo ver como GPA Innova desarrolla océanos azules a partir de identificar claramente su conocimiento clave.

 

¿Como lo veis? ¿Os atreveis a empezar con la innovación disruptiva?

Joan Ras

Economista y Máster en Economía Aplicada por la UPF. Es Profesor de Innovación y Emprendimiento en ESCI-UPF. Desde 2012, es Socio del grupo Induct Software (innovación abierta), y partner de SDLI, agencia de innovación abierta. Anteriormente fue Socio consultor de Estrategia y Operaciones durante más de 15 años en Auren, especialmente en los sectores de la Enseñanza, Sector Público, y Salud.

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