Lupa: la startup de Barcelona que apuesta por la movilidad sostenible y accesible

Charlamos con Carlos Álvarez Córdoba, CEO de la startup de coches eléctricos accesibles LUPA

Teniendo en cuenta la crisis que atraviesa el sector del automóvil en España y la necesidad de reinvención de varios sectores a raíz de la pandemia, hoy queremos compartir con vosotros la entrevista que hicimos a Carlos Álvarez Córdoba, CEO de Lupa la startup de Barcelona que quiere fabricar coches eléctricos accesibles y que ofrece una propuesta de valor muy interesante para lograrlo.

En SDLI nos emociona mucho ver iniciativas como esta, que están completamente alineadas con las tendencias y responden a propósitos mayores: a esas grandes misiones de los Estados que, para hacerse realidad, necesitan la alineación de las iniciativas privadas, como la que propone Lupa, junto con otros actores que poco a poco deben contribuir a grandes transformaciones por el bien de las personas y del planeta.

Para hacer una breve introducción a su historia, Carlos trabajó como piloto de carreras, de ahí pasó a trabajar en McLaren Automotive en el desarrollo de automóviles, y ahora ha conseguido reunir a un equipo de profesionales que proviene del mundo de las mejores empresas del sector automóvil para hacer realidad su Sueño.

¿Queréis saber más? Os dejamos con la entrevista a Carlos Álvarez.

 

Buenas tardes Carlos, estamos muy contentos de poder tener esta conversación contigo hoy. Para empezar, cuéntanos un poco cuál es tu historia

Muchas gracias por la invitación. Os cuento: yo empecé a correr a los 9 años, como un hobbie y poco a poco esta afición se fue volviendo un trabajo. Corrí con Repsol Fórmula Renault, luego pasé a la Fórmula 3 y después acabé haciendo GT (Gran Turismo). Durante los últimos 5 años he estado trabajando para McLaren Automotriz en el desarrollo de automóviles y así es como he llegado hoy a la creación de este proyecto.

¿Cómo tomas la decisión de dejar de competir y comenzar a emprender?

Siempre me ha gustado el emprendimiento. Mi padre tenía desde muy joven una carpintería que acabó siendo una empresa muy importante. Yo con 24 años monté una empresa (una tarjeta de descuento que al final no salió a la luz por falta de inversión) y es algo que siempre me ha gustado. Además de eso, llega un momento en el que se necesitan otras cosas: jugarte la vida a 300 por hora cada día es apasionante, pero tampoco lo puedes hacer toda la vida, y más ahora que tengo dos hijos; hago cosas en circuito, pero no me dedico a esto cada día.

Imagen de Carlos Álvarez Córdoba en fórmula una

 

¿Cuándo comienza a gestarse la idea de Lupa?

En pleno confinamiento en abril de este año decidí llevar esta idea adelante. Empecé a montar el plan de negocio, hice 60 páginas y fui hablando con diferentes personas y evaluando diferentes opciones para darle forma.

Es interesante que la crisis haya acelerado el nacimiento de la idea. Explícanos entonces ¿qué nos ofrece Lupa que sea diferente del resto de marcas?

Lupa es una marca que nace para fabricar vehículos eléctricos 100%. Tenemos previsto que todas las ventas sean online y no haya intermediarios de por medio (lo que baja más o menos 10.000 EUR el coste del coche), y en cuanto a la propuesta de valor, la mayor diferencia es que el coche se puede comprar con o sin batería, cosa que no hace el resto de las marcas.

¿Cómo funciona el proceso?

Por ejemplo, tú te compras el primer modelo (está previsto que nuestro primer modelo sea el E26 compacto) con batería. A los dos años sacamos un SUV y tú lo quieres: no tienes que comprarlo equipado con baterías, porque ya tienes la del E26 (que vale casi 10.000 EUR). Después, puedes vender el compacto de segunda mano y el cliente que lo adquiera puede comprar con nosotros la batería nueva.

De esta manera tú tienes tu batería durante 10-15 años e incluso, cuando esa vida útil se haya cumplido, puedes poner la batería en tu garaje para que almacene la energía que generan placas solares, hasta el punto de poderte desconectar de la red eléctrica (especialmente en países como España, donde tenemos tanto sol). De esta manera reducimos la contaminación y extendemos la vida útil a 30 años, dándole segundos usos. Si no puedes conservarla por no tener el espacio, también puedes venderla por Wallapop.

Actualmente hay empresas que compran y reciclan las baterías, pero no dan una solución como marca. En Lupa lo que queremos es que la batería sea un accesorio: que sea como una llanta del coche para que la uses como tú prefieras.

¿Tenéis pensado el lanzamiento del E26 en 2023, siendo así, cómo creéis que habrá cambiado el mercado o hacia dónde enfocaréis los esfuerzos?

Depende mucho del Covid porque la tendencia iba hacia el car sharing o el car renting pero ahora se está frenando un poco porque somos más recios a compartir. Por eso estamos atentos a hacia dónde van las cosas para saber en dónde nos tenemos que centrar; si en el car sharing o en el particular directo.

 

 

 

 

 

¿Además del E26 qué otros objetivos tenéis a mediano plazo?

Paralelamente con el E26 haremos una furgoneta de última milla, con el código E66, que estará diseñada según las necesidades de estas empresas: Amazon o Seur, por dar ejemplos de marcas. Es una furgoneta muy reducida de espacio pero con la misma capacidad de la de las furgonetas más grandes que vemos por la calle. Las puertas delanteras se abren lateralmente, y se puede tener acceso a la cabina desde la caja, lo que evita que el conductor tenga que salir del vehículo para coger la mercancía que va a entregar.

Uno de los objetivos estratégicos de Lupa es democratizar el acceso a la movilidad eléctrica, pero sabemos que este cambio, en general, ha costado. ¿Crees que el precio y el alcance han sido las principales barreras o hay algún otro factor?

Yo creo que cada vez la gente está más mentalizada. Puede que hace un par de años hubiera más prejuicios, pero ahora ya hay una mentalidad y hay un cansancio generado por ritmo de las ciudades grandes. En Barcelona o Madrid, por ejemplo, vas por la calle y no puedes hablar del ruido que hay. Es absurdo porque al final, las sensaciones que te da el vehículo eléctrico son las mismas. La única diferencia con los vehículos de combustión es que no huelen mal y no hacen tanto ruido.

Entonces el precio sí es el factor determinante…

Sí. Es verdad que hasta ahora era muy caro, cada vez las empresas están haciendo más esfuerzos por bajarlo y nosotros, al no tener intermediarios podremos ajustar más fácilmente los precios.

En estos siete meses que lleváis dándole forma al proyecto, ¿qué aprendizajes destacarías? ¿Habéis podido contrastar prototipos con futuros clientes o cómo habéis trabajado?

Bueno, yo me estoy dedicando sobre todo a conseguir la inversión, hablar mucho con Venture Capital, (que no es fácil convencerles) y luego las personas del equipo técnico son quienes han desarrollado un poco el coche en papel. Mis reuniones cada día son:  por un lado, posibles inversores, y por otro lado, los proveedores del coche. Este proceso es muy lento, y debemos tenerlo preparado para lograr que, en abril, que es cuando queremos empezar los ensayos físicamente, podamos tener todo el material.

¿Cuáles han sido las barreras más importantes para desarrollar el proyecto?

La inversión. Una vez vea la línea de montaje para que salga el primer coche estaré más tranquilo. Cuando ya tengamos el coche, para venderlo, lo más importante también será el presupuesto, porque con el dinero se puede invertir más en acciones de marketing y publicidad para moverlo. Sé que es difícil, sobre todo con una marca nueva, pero creemos que se puede hacer.

Más allá del precio ¿crees que el cambio de hábito también puede ser una barrera? Aunque exista la conciencia, requerirá un proceso…

Sí, pero al final será obligatorio. En el Reino Unido, a partir de 2030 ya estarán prohibidos los motores de combustión. En Alemania, 2035; España, 2040. Pero ya han anunciado que a partir del 2025 ya se cambiará la normativa del Euro 6 al Euro 7, que es la norma que se relaciona con la contaminación de los motores. Con Euro 7 tendrán que invertir mucho dinero en hacer motores de combustión nuevos que les van a durar solo 10 años, entonces las marcas están viendo que el camino ya no es ese. Si esto pasa en 2025, hacia 2026 ya no venderán coches de combustión y la gente tendrá que cambiar a coches eléctricos.

Hablando de la facilidad de cambiar los hábitos, una parte recae sobre las marcas, pero por otro lado están los Ayuntamientos o las entidades encargadas de poner puestos de carga eléctrica en las ciudades. Ya existen, pero todavía de manera limitada ¿Consideras que este factor es también una barrera para ti?

Es verdad que ahora hay bastantes cargadores, pero si todos los coches fueran eléctricos, no serían suficientes. Es algo que están trabajando Iberdrola, Endesa, aparte de cada ayuntamiento o cada gobierno. Una de las ayudas que entran ahora a nivel de la Unión Europea es precisamente para esto: para hacer crecer las infraestructuras tanto del tema eléctrico, como del hidrógeno. Las empresas están apostando y es algo que tiene que crecer. Hay que darle tiempo, pero se puede hacer.

A mí lo que me gusta del coche eléctrico es que tú en tu casa lo puedes cargar sin necesidad de pasar por la gasolinera. Además, en las comunidades de vecinos se pueden poner los cargadores. Por normativa en España no tendrías que pedir permiso; te ponen un contador solo para eso incluso si el parking es de alquiler. Soluciones hay. En sitios públicos como supermercados o centros comerciales lo acabarán poniendo seguramente.

Háblanos un poco del equipo Lupa

El 80% provienen de McLaren. Luego hay gente que viene de Ferrari y gente de Nissan. Es realmente como un dream team. Son 30 personas: hemos incorporado al mejor de cada departamento, aquel que cualquier marca grande quisiera tener en su equipo. Es gente que es una pasada.

Tiene que ser muy interesante crear un equipo así…. ¿Tenéis oficina o estáis solo teletrabajando?

Sí, es emocionante. Ahora estamos teletrabajando, pero la idea es abrir instalaciones en abril. Hemos estado viendo cosas ya para hacer el desarrollo de los dos primeros años, pero al final no tendrá que ser una nave muy grande porque trabajaremos con cinco o seis coches.

Para acabar, nosotros nos auto denominamos “Mindshakers” porque nos gusta pensar que somos personas que ayudamos a romper algunos marcos por eso queremos preguntarte: ¿qué normas crees que Lupa ha venido a romper en este futuro que os espera?

Bueno, es meterte en un mercado muy difícil y abrir las opciones para que más gente pueda hacerlo. En su momento, con los teléfonos móviles pasaba que solo teníamos Nokia y Motorola y ahora tenemos muchísimas opciones. Con la movilidad va a pasar lo mismo: van a entrar muchas más marcas, mucha más gente y será más accesible para todo el mundo. El coche va a ser más como un accesorio tecnológico. Como cualquiera de los que tenemos en casa, no cómo es actualmente, que es como una propiedad de mucho valor.

Muchas gracias por esta entrevista, esperamos que Lupa tenga mucho éxito y nos gustaría estar en lista de espera para cuando podamos tener un coche de estos.

Viviana Forero

Comunicadora social-publicista de la Universidad Javeriana (Bogotá) y Máster en Investigación para el Diseño y la Innovación de Elisava (Barcelona). Después de trabajar como planner en agencia de publicidad, encontró en el Design Thinking una forma diferente y fresca de resolver los problemas "de toda la vida". Apasionada por el baile, el canto y la escritura.

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