3 pasos para complementar la estrategia a largo plazo con un plan de innovación ágil

(ACTUALIZADO AGOSTO 2020) Las empresas vienen operando a través de planes estratégicos a 3, 5 y hasta 10 años vista. Llegó un punto en el que parecía que, sin un plan estratégico a largo plazo, estabas destinado al fracaso. Y, seguramente, era cierto, en la era del crecimiento lineal. En la sociedad de la innovación, el plan estratégico a 5 años está más obsoleto que nunca. La estrategia necesita una visión a largo plazo, acompañada por un plan de innovación ágil que te permita adaptarte a los constantes y acelerados cambios del entorno. Te explico cómo apoyarte en este plan de innovación.

El éxito de la gestión empresarial está en saber dónde se quiere ir (y para eso sólo necesitas un propósito de empresa), y una vez tomada esta decisión, ser capaz de experimentar, y tomar decisiones de forma ágil. Demasiados aspectos de la gestión de empresas fluyen y se alteran de forma acelerada, como para que nosotros nos pasemos el tiempo planificando algo que nunca va a ocurrir. El Covid-19 nos lo ha demostrado. Como recordaba en un post en el blog de la Fundación Signo, el Adjunto a la Dirección del Institut Català de la Salut, Francesc Iglesias (que de Estrategia e Innovación sabe un rato): ¿te imaginas realizar un plan estratégico en marzo de 2020?

 

3 razones por las que el plan de estratégico está en cuestión:

Los sesgos cognitivos se hacen fuertes en los planes estratégicos:

Recuerdo como si fuera hoy cómo ayudé, cuando era yo un joven consultor que empezaba a entender qué era esto del management, a elaborar un plan estratégico a 5 años, para una empresa de construcción nacional. Un plan estratégico que iba a posicionar la compañía como un referente en su sector… El problema es que en los planes estratégicos, llegaron a ser tan estáticos y mecánico, que acabamos depositando en ellos una variedad de sesgos cognitivos que los convertían en inútiles, además de limitar nuestra capacidad de innovación. Citamos algunos:

  • Sesgo de planificación: a pesar de que siempre tropezamos con los mismos obstáculos, seguimos planificando objetivos, y calendarios, que no somos capaces de cumplir.
  • Elefante en la sala: no queremos ver lo que ya está aquí, cambiendo nuestras vidaas.
  • Cisne negro: no nos preparamos para el cambio radical y desconocido, porque tendemos a pensar que las disrupciones que estén por venir no nos afectarán a nosotros.
  • Por no mencionar la divertida y absurda situación que se produce cuando las empresas insistimos en fijar un año límite a las cosas, como a nuestro plan estratégico (“estrategia 2030”), como si conociéramos el mundo hasta aquel año, pero no lo que viene justo después. Amy Webb lo cuenta muy bien en este artículo en Harvard Business Review.

Por supuesto esta empresa, una vez pasada la crisis financiera global que impactó en ese sector más que en ningún otro, ya no existe. En la sociedad de la innovación, somos mucho más sensibles al impacto de los sesgos cognitivos que antes. Y solemos caer en varios de estos sesgos en los planes estratégicos corporativos. Un error que puede llegar a ser mortal.

El riesgo de planificar en mercados en alto potencial de disrupción:

El mismo año en que Apple anunciaba el lanzamiento del smartphone, Nokia compraba por 8.000 millones de USD la empresa Navteq, una de las pocas en el mundo que realizaba mapas. Era un movimiento estratégico para posicionarse en el mercado de las aplicaciones de geolocalización. Ese mismo año, sin embargo, la startup Waze, se aprovechó de la tecnología que ofrecen los smartphones para crear mapas y una aplicación de geolocalización sin necesidad de ningún tipo de infraestructura para hacer mapas.

La historia de la disrupción en el mercado de la geolocalización (Fuente: Exponential Organizastions)
La historia de la disrupción en el mercado de la geolocalización (Fuente: Exponential Organizastions)

 

Tu equipo te está reclamando flexibilidad, creatividad y colaboración, no rigidez y números sin alma

Tu empresa es un ente vivo, formada por personas con intereses y motivaciones. Mira a tu alrededor, y date cuenta de que la mayoría de profesionales que hoy se han subido a tu barco, en nada ya no estarán. Y eso es bueno. Estamos en la era en la que atraer talento es la clave, y en que a la vez necesitamos entender que la retención del talento es una quimera, un imposible. No retengas, ayuda a las personas a desarrollarse, y si es marchándose, que así sea.

Pero no por eso debes dejar de trabajar tu poder de atracción, para poder colaborar con el mejor talento: y, para ello, necesitas entender lo que están buscando los trabajadores. Y se acerca más a un entorno creativo capaz de experimentar de forma continua y sin límites, que a un entorno cerrado a unas normas y objetivos numéricos.

En definitiva, toda organización vive en la sociedad de la innovación, la era de los cisnes negros, del cambio exponencial y del profesional que pide propósito y creatividad, más que rigidez y cifras.

El plan estratégico a 5 años ha muerto. Y, sin embargo, la estrategia es más importante que nunca.

¿Cómo lo hacemos?

3 pasos para pasar de una estrategia empresarial obsoleta a un plan de innovación ágil:

Paso 1: Mira al futuro, de verdad, sin cerrarte las puertas a diferentes y nuevas posibilidades

Aquí, existen metodologías como el “future thinking” de Chechu Salas, o la creación de escenarios a futuro, mirando al largo plazo, en las que como empresa definimos múltiples imágenes a alto nivel de lo que será relevante entonces, en cuanto a:

  • Valor para el cliente
  • Necesidades de los usuarios
  • Impacto tecnológico
  • Disrupciones en la cadena de suministro…
Sesión de Chechu Salas sobre Future Thinking.

 

Una vez expuestos los diferentes escenarios, se trata entonces de definir una estrategia de negocio que nos lleve, desde la acción hoy, a desarrollar un posicionamiento y unas soluciones que nos hagan más competitivos mañana. Es en este momento que hace falta plantearse las preguntas importantes de planificación estratégica:

  • ¿Qué impacto queremos tener en un escenario como ése?
  • ¿Cuáles seran los factores clave de éxito?
  • ¿Qué necesitamos cambiar?

Por cierto, puedes utilizar nuestro mapa de tendencias SDLI como referencia para crear un escenario futuro para tu empresa.

Con las tendencias en la mano, al igual que te proponemos la creación de potenciales escenarios, de nuevo la futurista basada en datos Amy Webb y profesora de la New York University Stern School of Business, propone que, en lugar de crear líneas temporales lineales, trabajes con un plan de hitos y de posibles acciones en distintos niveles temporales, sin especificar una fecha concreta. Y que te vayas anticipando a los eventos que tienes previstos que ocurran en cada horizonte temporal. Así, desde la acción, haces la estrategia:

 

Paso 2: Define retos de innovación para experimentar de forma ágil con soluciones pensadas para el futuro que has dibujado.

Elabora un plan de innovación ágil

No, no caigas aquí en la parálisis por análisis de la que estás huyendo reduciendo el plan estratégico a simplemente, una estrategia de futuro. Se trata aquí de definir el rol que debe tener la innovación en la estrategia de futuro que has dibujado. Hablamos de:

  • Estrategia y objetivos de innovación
  • Organización de la innovación
  • Procesos, métodos y herramientas de innovación
  • Gestión del conocimiento
  • Cultura de innovación: incentinvos y engagement para fomentar la innovación

Te recomiendo que utilices el Marco de Innovación Corporativa de SDLI:

Cómo definir retos de innovación

Este es el punto clave del plan de innovación ágil. Se trata de trabajar en base a retos de innovación. Y tienes muchas formas de hacerlo. Como ya hemos hablado de esto en el pasado, os comparto los enlaces:

  1. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para entender qué es un reto de innovación
  2. Mirando hacia fuera, alrededor y hacia dentro, la metodología de la triple mirada en tres pasos para definir tus retos de innovación
  3. Mirando más hacia los objetivos estratégicos, esta es otra metodología para definir retos de innovación en 4 pasos.
  4. Y, finalmente, cuatro herramientas que puedes utilizar para definir retos de innovación.

Hay técnicas, como el “Zoom out – zoom in” de Deloitte, que combinan las dos aproximaciones.

Entiende tu organización como un ecosistema de innovación

Tu empresa no vive aislada. Se encuentra en realidad rodeada de agentes internos (distintos perfiles de trabajadores) y externos (clientes, distribuidores, competidores, instituciones, ¡talento!) que, cada uno de ellos, puede aportar valor. Una vez tengas definidos tus retos de innovación, te proponemos que identifiques qué tipo de stakeholder puede ayudarte mejor en resolverlos. Crea una propuesta de valor para que estos stakeholders te ayuden. Recuerda que la innovación abierta no es sólo colaborar con startups a través de iniciativas de corporate venturing. Hay muchas otras formas de crear valor con agentes externos a través de comunidades de innovación. Es clave que identifiques qué tipo de innovación abierta quieres aplicar en base a tus objetivos.

Paso 3: trabaja la cultura de innovación

Para activar al equipo para resolver los retos de innovación, necesitas poner la energía en crear un gran equipo con una cultura de trabajo y colaboración excelente. Porque solo con una gran capacidad para la colaboración, puede haber una buena respuesta de equipo ante las sorpresas de la sociedad de la innovación. De hecho, la cultura de innovación aparece en los estudios reiteradamente como uno de los factores clave (limitante o impulsor) de la capacidad de innovación de las organizaciones. ¡Y este es un tema profundo y que da para muchos otros posts, ¡así que en breve más sobre este tema! ?

Equipo SDLI definiendo los retos del semestre.
Equipo SDLI definiendo los retos de innovación del semestre.

 

Conclusiones

El plan estratégico aporta una falsa sensación de solidez y seguridad (por eso nos cuesta tanto abandonarlo). En cambio, una clara estrategia pensada para el futuro, combinada con un plan de innovación ágil y una apuesta por la cultura de innovación, te aportarán todos los ingredientes necesarios para sobrevivir en la sociedad de la innovación:

  • El escenario futuro del plan de innovación te aporta una visión compartida, un propósito a largo plazo.
  • La acción, a través de retos de innovación a corto plazo, te aporta aprendizaje y progreso.
  • Y la cultura de equipo te aporta cohesión para resolver retos en un entorno altamente ambiguo y complejo.

Ya sabes, a definir un plan de innovación que sustituya al viejo plan estratégico. ¡Mucha suerte!

Otros enlaces que te recomiendo, sobre la obsolescencia del plan estratégico:

Ignasi Clos

MSc in Business Innovation por Deusto Business School. Economista especializado en International Business y Marketing. Profesor de Innovación, Open Innovation y Entrepreneurship en UOC y Esci-UPF. Creador del método i-flow de transformación culturar para la innovación. Aglutina más de 15 años de experiencia como consultor de internacionalización, estrategia, innovación y transformación organizativa y cultural, primero en Acció, después en Deloitte, y finalmente en SDLI, donde es Socio Fundador y Director de Estrategia y Comunicación desde 2012. Había trabajado previamente como experto en internacionalización para diversas compañías (Fluidra, Novartis). Experiencia profesional en Estados Unidos (Miami & Nueva York). Es Socio de Induct Software, herramienta digital SaaS de gestión de la innovación abierta.

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