El proceso de innovación, o el arte de hacer preguntas

El proceso de innovación, o el arte de hacer preguntas

¿Por qué nos resulta tan complejo el proceso innovador? Muy sencillo: porque no se trata de tener buenas ideas, sino de tener el arte de plantear las preguntas adecuadas, alrededor de cuestiones no evidentes: y no estamos preparados para ello.

Se ha instalado en el subconsciente esa relación aparentemente directa entre innovación, ideas y diversión. Los que lo conocemos, sabemos que el proceso de innovación no es, de partida, ni fácil ni divertido. Es complejo, ¡y lo hacemos divertido sólo para sufrir menos!

Y eso es lo que se encargó de recordarnos el profesor en MIT, experto en procesos de innovación, Carlos Osorio (grandes aprendizajes!) la semana pasada durante la primera semana del Máster in Business Innovation de Deusto. Hagamos un repaso:

La importancia de las preguntas en la planificación del proceso de innovación

Siempre hemos planificado, en la gestión de proyectos tradicional, para la eficiencia, la seguridad y el control, para alcanzar resultados. Eso es un buen Project Manager. Una persona habituada a realizar tablas Gannt, coordinar tareas y cumplir hitos.

Pero resulta que la innovación es un proceso que ocurre en entornos de riesgo, ambigüedad e incertidumbre. En la que la planificación de proyectos debe tener en cuenta el error, en lugar de intentar planificar para evitar el error. Nos encontraremos muchos baches en el camino. Y esa es la realidad con lo que tiene que lidiar un Responsable de Innovación.

El proceso de innovación: empatizar, reformular los retos, idear, desarrollar conceptos, testear e implementar
El proceso de innovación: empatizar, reformular los retos, idear, desarrollar conceptos, testear e implementar.

Existen muchas aproximaciones, tradiciones o escuelas en cuanto al proceso de innovación se refiere. Por citar algunos, la escuela industrial y su modelo stage-gate, la escuela del software y su metodología agile, la nueva escuela de los emprendedores y su metodología Lean, o la escuela del diseño y la metodología design thinking. De nuevo, gracias Carlos por proporcionarnos esta visión holística a las diferentes tradiciones y metodologías. 🙂

Todas son metodologías que han entendido, a través de la práctica que, en innovación, cuanto antes se cometan los errores, mejor. Y por eso introducen el máximo de preguntas posible al principio del proceso.

Behavioural economics: las preguntas son más importantes que las ideas

El proceso de innovación tal y como lo conocemos ahora tiene su origen en la behavioural economics de, entre otros, Herbert Simon, padre del concepto “satisficing”, palabra que viene a su tiempo de la unión de satisfy y suffice. Según Simon, que estudió los efectos psicológicos, cognitivos, sociales y emocionales entre otros sobre la toma de decisiones, las personas no tomamos decisiones de forma racional, sino afectados por toda una serie de elementos psicológicos y cognitivos que no controlamos. Además, nunca tenemos la información necesaria para la toma de decisiones, y en los momentos actuales, si la tuviéramos, ¡no seríamos capaces de procesarla! Podemos leer más sobre esto en este post de Alfons Cornella sobre la “infoxicación“.

No sólo eso, sino que como demuestra Derren Brown en este programa que compartió Carlos con nosotros (consultad para descubrir más sobre él sus programas en Channel 4 aquí), nuestras grandes ideas (supuestamente) vienen afectadas por el contexto que vivimos a corto plazo. No os perdáis como en este episodio unos directores de arte desarrollan su “gran” idea para una campaña de publicidad en tan solo 30 minutos. Y qué resultados obtiene una persona que no tiene ni idea de publicidad.

Conclusión:

Toda la teoría de la behavioural economics de Simon llevó a David Kelley, uno de sus discípulos, a crear IDEO*, y a aplicar estrategias de design thikning en los procesos de lanzamiento de nuevos productos y servicios, a través de los cuales lo importante no son las ideas ni su ejecución, sino, sobre todo, la captura de información cualitativa de los usuarios, en base a entrevistas, la observación y la exploración.

*IDEO es la firma de referencia de consultoría de diseño de nuevos productos y servicios con gran influencia en Estados Unidos, y que cobra literalmente millonadas por liderar procesos de innovación para sus clientes.

Sólo así se es capaz de identificar las necesidades latentes, no explícitas, de los clientes y usuarios.

Por cierto, en los procesos de innovación de iDeo, el porcentaje de éxito es mucho mayor al 25% que suelen tener los nuevos productos en su lanzamiento en la industria del consumo. ¡Así que más vale seguir su metodología!

Cómo el arte de hacer preguntas consigue alcanzar mejores resultados

¿Cómo consigue iDeo estos resultados?

Porque el esfuerzo se realiza en las tareas de cuestionamiento y de comprensión del problema del usuario. Una vez se entiende realmente el problema, la idea es lo más fácil. No os perdáis el siguiente vídeo de cómo desarrollaron un nuevo carro de la compra para una gran cadena de supermercados.

Ésta es la razón por la que el proceso de innovación, por oposición al de mejora continua, es más complejo: porque nos obliga a movernos en un entorno de ambigüedad e incertidumbre demasiado elevado al que no estamos acostumbrados, y en el que lo importante no es tener ideas y ejecutarlas, sino saber plantear las preguntas adecuadas, e iterar y modificar antes incluso de ejecutar soluciones.

En breve os hablaré de las habilidades y competencias necesarias en todo equipo de innovación, entre las cuales ganan importancia la empatía y la observación, por encima de la ideación. Y eso, no nos gusta.

Lo importante en innovación es el cuestionamiento y la formulación de retos de innovación adecuados.

¡Por cierto! así se queda uno después de una semana intensiva en el que hemos vivido todo el proceso de innovación, desde el cuestionamiento inicial hasta el prototipado y el pitch final. El estrés, la frustración, y el cansacio…¡los hemos vivido de cerca!

¿Cómo se vive un ciclo de innovación completo en una semana? from Sociedad de la Innovación on Vimeo.

Ya véis que saber realizar buenas preguntas no es sencillo, y por ello, para introduciros en cómo definir buenos retos de innovación, os recomendamos este post de hace un buen tiempo de Javier Martínez de Catenaria (especialista en Gestión del Conocimiento), “el arte de hacer preguntas”, así como otro mío directamente titulado “cómo definir un reto de innovación”.

¡Muchas graciaspor llegar hasta aquí!

¡En breve os hablaré de cuáles son las actitudes y las competencias necesarias en un equipo de innovación para superar las dificultades del proceso innovador!

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Ignasi Clos

Ignasi Clos

Socio y Director de Proyectos de Innovación Abierta en Induct SEA, S.L.
Graduado en Negocios y Marketing internacional. Fue consultor de internacionalización en las oficinas de los Estados Unidos de Acc10 (Nueva York y Miami) durante 2 años, consultor de Estrategia y Operaciones en Deloitte, SL durante 4 años, y desde 2010 está involucrado en el mundo de la innovación y el emprendimiento, como consultor para pequeños emprendedores, y como Socio Director de Proyectos de Innovación Abierta en la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Es professor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

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