4 fases críticas y 10 errores comunes del proceso de innovación

4 fases críticas y 10 errores comunes del proceso de innovación

Siempre que empezamos un proyecto de innovación se genera mucha incertidumbre, pero a la vez mucha ilusión. De hecho, no sabemos cuándo tardaremos en obtener resultados, ni cómo serán, qué resultado nos darán…

A medida que pasan los meses, el escepticismo crece dentro de la organización, y si no se ven resultados se puede producir desánimo. Nosotros siempre insistimos, la resiliencia es un factor clave de la innovación, y que no salga ningún proyecto potente puede significar varias cosas:

  • No estamos enfocando los esfuerzos correctamente
  • Tal vez no estamos poniendo suficiente esfuerzo
  • Quizá nos hemos equivocado en la configuración de los equipos
  • Tal vez nos falta formación
  • O quizá, sencillamente, necesitamos un poco de paciencia.

Pero, dado que queremos tener éxito en nuestro proyecto, vale la pena que revisemos nuestro funnel, porque hay algunos procesos críticos, que, si los gestionamos correctamente, nos facilitarán alcanzar resultados.

4 fases críticas y 10 errores comunes del proceso de innovación

Puntos críticos del funnel de innovación

Puntos críticos del funnel de innovación
Puntos críticos del funnel de innovación

Dejadme coger una versión simplificada del funnel de innovación, ya que me gustaría centrarme en aquellos aspectos que pienso que son claves para garantizar el éxito de un sistema de innovación.

Identificar retos

Esta fase, para nosotros, es la más compleja y con frecuencia es la fase en que se invierten menos recursos. Algunos de los errores más comunes en la identificación de retos:

1. Confundir retos de innovación y estrategia

Sí, de acuerdo, la estrategia de innovación debe estar alineada con la estrategia de la empresa. Pero no olvidemos que innovar es crear nuevos espacios, y que si restringimos el espacio de innovación en el plan estratégico podemos dejar fuera muchas oportunidades.

2. Mala definición de los retos

Universidades como Harvard, buscan doctorandos que sepan plantear preguntas, o contestarlas, ya que una pregunta bien planteada es el 90% de la solución. Un reto bien planteado ayuda a los equipos de innovación a buscar soluciones bien enfocadas. Un reto mal planteado hace perder tiempo y energías a los equipos.

3. Selección ineficaz de los equipos del reto

Un equipo de reto mal seleccionado. Sponsor, líderes, expertos, etc. deben ser capaces de abrir el reto, de buscar soluciones incluso fuera de su ámbito de conocimiento, eso sí, siempre con espíritu crítico y emprendedor. Un equipo demasiado cerrado, poco híbrido o que no coja el reto como una de sus prioridades difícilmente tendrá éxito en la resolución de este.

Generar ideas

En la fase de creatividad, lo importante es generar alternativas. Los riesgos que encontramos son:

4. No destinar esfuerzos para explorar

Desarrollar un sistema de exploración que permita encontrar soluciones en cualquier ámbito: de actividad, sector, tecnología, tendencias sociales u otros. Si se ha hecho una buena definición del reto, podemos enfocar bien la tarea de exploración y generar muchas alternativas.

5. Mente demasiado cerrada para la búsqueda de ideas

Uno de los problemas que nos encontramos con los equipos es la prisa para aterrizar las ideas. Hay equipos expertos en mantener el estado líquido, es decir, generar nuevas ideas y seguir abriendo el funnel hasta que no se pueda más. A menudo se piensa que esto es una pérdida de tiempo, y nuestra experiencia nos dice que es cuando se es más creativo. “Primero encuentras las ideas en tu cabeza, luego en tu experiencia, después fuera, en alguna organización conocida, y cada vez tienes que ir más lejos hasta que no te queda más remedio que romper esquemas y hacer cosas nuevas, afirma Jordi Cano, de EUMO.

6. Concepción demasiado científica de cuáles son las “mejores” ideas

Y de las ideas que generamos, ¿cuál o cuáles seleccionamos? Podemos pensar en muchos modelos de selección de ideas, pero hay un aspecto que debemos tener en cuenta: seguramente un solo modelo de selección no nos será útil. Por lo menos, tendremos que poder seleccionar, por un lado, ideas viables, que se pueden desarrollar a corto plazo y alineadas con el modelo de negocio, pero, por otro lado, nos hará falta un modelo que nos permita seleccionar ideas disruptivas, más inciertas pero que nos permitan abrir espacios nuevos.

Para hacer esta selección es bueno crear un comité, compuesto de perfiles diversos, y que por tanto aporten diferentes puntos de vista:

  • Alguien experto, pero de mentalidad abierta. Que no seleccione las ideas más ajustadas a su experiencia, sino aquellas con mayor potencial
  • Alguien independiente, que nos haga salir de nuestra caja.
Definiendo la escuela del futuro en un taller de creatividad en la Escola Joviat
Definiendo la escuela del futuro en un taller de creatividad en la Escola Joviat

Prototipar

7. Prototipos demasiado desarrollados desde el inicio

El primer prototipo debe ser coste cero. Un sketch, una presentación, algún elemento fácil de construir. A medida que se va contrastando la validez de la idea se puede ir haciendo pequeñas inversiones, a la vez que se va pivotando la propuesta.

8. No validación del cliente

¡El contraste que hemos comentado antes! El potencial usuario debe entrar a dar su opinión y probar el prototipo lo antes posible y, si puede ser, en todas las fases. Será la opinión más experta que podemos encontrar.

Prototipo artesano “pagar millor”, para un nuevo cajero automático en las oficinas de atención al ciudadano de la Generalitat de Catalunya, que ha permitido al equipo de innovación validar la propuesta con el cliente
Prototipo artesano “pagar millor”, para un nuevo cajero automático en las oficinas de atención al ciudadano de la Generalitat de Catalunya, que ha permitido al equipo de innovación validar la propuesta con el cliente

Desarrollar proyectos

9. Proyectos zombie

Pasar del prototipo al proyecto no es sencillo, ya menudo los proyectos de innovación no son nuestra prioridad dentro de la organización. Hay que controlar los proyectos que no avanzan, identificar las razones y resolverlas o parar el equipo, para evitar su desánimo.

10. No disponer de sponsor interno

Una vez que hemos superado la fase de prototipo, es necesario que la organización apueste por el proyecto, y asuma el riesgo de equivocarse. Es por ello que hace falta un sponsor interno que dé apoyo estratégico y económico al equipo.

Bueno, ya lo habéis visto, si queréis evitar que la organización se desanime con el proceso de innovación en el segundo año, revisad como habéis definido su modelo de innovación, aseguraos de que todas las fases del funnel generan el valor necesario, y que tenemos un plan para superar las 10 fases críticas de todo proceso de innovación.

¿Citaríais alguna fase crítica más?

Si no nos volvemos a ver (leer) antes, ¡que tengáis un buen verano! 🙂

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Joan Ras

Joan Ras

Socio y CEO de Induct SEA, S.L. en Induct SEA, S.L.
Economista y Master en Economía Aplicada por la UPF. Fue consultor de Estrategia y Operaciones durante más de 15 años, especialmente en los sectores de la Enseñanza, Público, y Salud. Desde principios de 2013, lidera la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Profesor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

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