Innova o muere: bienvenido a la Sociedad de la Innovación

Innova o muere: bienvenido a la Sociedad de la Innovación

Los que nos seguís sabéis que Sociedad de la Innovación es un blog, promovido por los fundadores de Induct en Barcelona, Joan Ras y yo mismo, pero que en realidad, más que un blog, pretende ser una plataforma abierta para cualquier persona o profesional que quiera fomentar la cultura de la innovación.

Esa es la intención y, por eso, nunca ha sido “el blog de Induct”. Por aquí han pasado y siguen haciéndolo autores como Fernando Lázaro, Angel Alba, Javier Martínez, Héctor GardóPep Orellana o Xavi Olba cuando todavía no era parte oficial de la familia Induct, y muchos otros a los que quiero agradecer su participación (podéis visitar el perfil de todos ellos en SDLI aquí).

Creemos tanto en la necesidad de las empresas y las personas de activar la innovación en sus entornos para sobrevivir en el contexto actual, que cuantos más hablemos de innovación, y desde el mayor número de ángulos posibles, mejor. Y por eso el blog se llama así.

Por eso, y también porque lo de la sociedad de la información, o la sociedad del conocimiento, “se acabó”. Hemos cambiado de era. Vivimos en lo que llamamos en Induct la Sociedad de la Innovación, y ahora os quiero contar en qué consiste. ¡Creemos que es importante que tanto los profesionales como las organizaciones (¡de cualquier ámbito y tipo!) del siglo XXI entendáis el concepto!

Cómo hemos llegado a la Sociedad de la Innovación

El mundo ha cambiado demasiado rápido desde el 9 de noviembre de 1989, con la caída del muro de Berlín.

9 de Noviembre de 1989, caída del Muro de Berlín. El nacimiento de una nueva era.
9 de Noviembre de 1989, caída del Muro de Berlín. El nacimiento de una nueva era.

Veamos un pequeño repaso a lo que ha ocurrido a nivel global:

  • A principios de los 90 empezamos a creer que era el Fin de la Historia (como anunciara Francis Fukuyama), una Historia gobernada por democracias basadas en leyes y tecnologías y el soporte de los mercados.
  • A mediados de los 90 nos dimos cuenta que vivíamos en la Sociedad de la Información, o la “Sociedad Red”, como la definía Manel Castells, en la que el poder se decidía por nuestra capacidad de acceso a la red. En la nueva realidad, todas las relaciones de consumo, producción, influencia, y poder están basadas en redes de información, y propulsadas por las tecnologías de información.
Manel Castells, sociólogo, autor de la trilogía de “La Era de la Información” y “La sociedad red”
Manel Castells, sociólogo, autor de la trilogía de “La Era de la Información” y “La sociedad red”
  • Estas nuevas tecnologías han empezado a cambiar tanto nuestras realidades, que a principios de la década pasada empezamos a pensar que el mundo era plano, esto es, que daba igual donde estábamos, cualquiera podía ofrecer cualquier producto o servicio de cualquier lugar del planeta. China competía de repente con Estados Unidos, Japón ganaba la batalla de la producción de automóviles, en la India se realizaban servicios de contabilidad o atención telefónica para empresas del mundo anglosajón. Las cadenas de valor eran y son) cada vez más globales, y creímos también que dos países que colaboraran en la misma cadena de valor no podían entrar nunca en conflicto. Os recomiendo este resumen de “The World is Flat” de Thomas Friedman. Luego muy criticado claro, por ejemplo, desde la Harvard Business Review.
  • Tal era el poder de los mercados globales, que casi hemos traspasado nuestra soberanía a las grandes multinacionales. Ya no solo todo depende de los estados. El poder de las multinacionales es a veces mucho mayor. Y empiezan a aparecer movimientos anti-globalización, y autores denunciando el poder de las marcas, como Naomi Klein con su No Logo.
No Logo, o cuando cedimos nuestra soberanía a las marcas
No Logo (Naomi Klein), o cuando cedimos nuestra soberanía a las marcas

 

  • Una vez todo empezó a ocurrir en la red, nos dimos cuenta que la clave era canalizar y filtrar esa información, para convertirla en conocimiento de valor. Y empezamos a hablar de la sociedad del conocimiento. Ciudades como Barcelona transformaron su modelo industrial hacia la nueva era basada en las nuevas tecnologías y la sociedad del conocimiento. Era la época del web 1.0. y el web 2.0.
Imagen extraída de una presentación de 22@ en Slideshare
Imagen extraída de una presentación de 22@ en Slideshare
  • Nace la economía colaborativa, mientras seguimos en la eterna lucha por crear un modelo que funcione mejor que el demasiado desigual binomio capitalismo-democracia. The “odd couple”, según Martin Wolf (Financial Times).
  • Todos estos movimientos impactaron a nivel cultural también, y vivimos ya en una “sociedad líquida” (gracias Zigmun Bauman), en la que las realidades sólidas de nuestros abuelos, como el trabajo o el compromiso, se han desvanecido. Una sociedad en la que nada es permanente, todo cambia antes de convertirse en hábito. Así, las habilidades se convierten en poco tiempo en discapacidades, los logros en fracasos. Vivimos en la incertidumbre constante, en la lucha eterna por no quedar obsoletos. Lo que en el mercado laboral llamaríamos precariedad. Esto impacta incluso en nuestra capacidad de ser felices: en un entorno tan cambiante, nos replanteamos constantemente las preguntas de “¿quién soy?”, “¿quiero hacer lo que hago?”, “¿qué sentido y propósito tengo?”. Y buscamos la felicidad en realidades ficticias como las redes sociales, en las que las habilidades sociales no son realmente necesarias.

¿Y hacia dónde vamos?

Han pasado casi 30 años, pero el mundo de hoy no se parece en nada a aquel 1989 quieto, frío, binómico (comunismo o capitalismo, URSS o Estados Unidos, Nike o Adidas) en el que la tensión era predecible: se sabía quién podía hacer qué, y qué daños podía causar a quién. Esto ya no es así.

Y el mundo sigue avanzando cada vez más rápido, mientras nos acercamos a 2020. Algunas tendencias disruptivas seguirán cambiando cómo vivimos, por ejemplo:

  • Creciente creación de datos: en 2020 crearemos 40ZB al año, por 1ZB en 2010. ¡Lo que da para crear una columna de cd’s de aquí a la Luna y volver! En la nueva era, los datos son el poder.
  • La tecnología aplicada en los humanos, para alargar nuestras vidas y mejorar nuestras habilidades, el transhumanismo, es inevitable. Aquí ya hablamos en su día de Neil Harbisson, el primer ciborg.
  • La automatización de todo, también de los servicios, que incrementa el ritmo de destrucción de empleos de bajo valor añadido.
Transhumanismo, el mundo que viene en el que el humano adopta tecnología para mejorarse a sí mismo
Transhumanismo, el mundo que viene en el que el humano adopta tecnología para mejorarse a sí mismo

 

Entonces, ¿qué es la Sociedad de la Innovación?

La sociedad de la innovación es una sociedad en la que el cambio no solo es constante, sino además es creciente.

En la sociedad de la innovación, las empresas duran menos en posiciones de liderazgo.
En la sociedad de la innovación, las empresas duran menos en posiciones de liderazgo.

La sociedad de la innovación es una sociedad donde decenas de tendencias de todo tipo se superponen, y cada vez somos menos capaces de entenderlas.

En la Sociedad de la Innovación, no llegamos a entender las tendencias que nos rodean.
En la Sociedad de la Innovación, no llegamos a entender las tendencias que nos rodean.

La sociedad de la innovación es una sociedad en la que el entorno, más que complicado, es complejo.

Diferencia entre complejo y complicado, por Bettina von Camp
Diferencia entre complejo y complicado, por Bettina von Camp

La sociedad de la innovación es una sociedad en la que el resultado de cualquier decisión que tomemos, es incierto.

La sociedad de la innovación es una sociedad en la que las relaciones socio-económicas son volátiles.

La sociedad de la innovación es una sociedad donde la digitalización reduce el nivel de ingresos de cualquier industria, hasta el coste marginal 0 (recomendamos el libro de Rifkin):

La sociedad de la innovación es una realidad en la que el poder de decisión está en las manos de los usuarios, más que en las empresas.

Campaña en la que usuarios consiguen a través de change.org cambiar la política de comisiones de Bank of America
Campaña en la que usuarios consiguen a través de change.org cambiar la política de comisiones de Bank of America

En la sociedad de la innovación, los datos son el poder, y el sistema de datos es casi el nuevo dios, la nueva religión (ver este post que escribí sobre “Homo Deus”).

En la sociedad de la innovación, las personas confiamos más en nuestros amigos más cercanos que en las fuentes de información tradicionales (empresas, instituciones, medios tradicionales, blogs…). Es lo que tiene la infoxicación de Alfons Cornella, nos hace creer a los que tenemos más cerca, nos da más seguridad.

En la Sociedad de la Innovación, hemos dejado de creer en las instituciones
En la Sociedad de la Innovación, hemos dejado de creer en las instituciones

En la sociedad de la innovación, gana el más flexible y ágil, más que el más fuerte. Las empresas deben construir “antifragilidad”, más que hacerse fuertes y grandes en un ámbito o especialidad concreta.

Nassim Taleb y su concepto de Antifragilidad
Nassim Taleb y su concepto de Antifragilidad

¿Qué implica la Sociedad de la Innovación para empresas y profesionales?

La sociedad de la innovación, en definitiva, lo cambia todo, tanto a nivel personal como profesional:

  • Las empresas tradicionales en las que las decisiones se toman desde arriba, están abocadas al fracaso, porque los de arriba no están cerca de los consumidores y, por tanto, ¡no entienden lo que estos necesitan!
  • En la sociedad de la innovación, personas y organizaciones vivimos en beta constante, obligados a observar, preguntar, relacionarnos con personas fuera de nuestro ámbito, y experimentar de forma constante para sobrevivir a los cambios. Es lo que De Bono llama el ADN Innovador.
  • Y a nivel personal, deberemos aceptar que la principal habilidad deberá ser saber adaptarnos al cambio de forma constante. Prepararnos para no aceptar nada como una realidad “verdadera”, ya que al día siguiente esta puede ser otra muy distinta.

En la sociedad de la innovación, debemos estar preparados para el cambio constante, tanto personal como a nivel empresa. En la sociedad de la innovación, la innovación es la única constante. Innova o muere.

Por eso creemos que es necesario esta plataforma abierta que es SDLI, y por eso existe Induct.

¿Estás de acuerdo? Por favor estaremos encantados de que nos dejes tus comentarios sobre qué es para ti la Sociedad de la Innovación. Juntos, ¡la entenderemos mejor!

Por cierto, si compartes la urgencia de la innovación y nuestra visión, y quieres seguir fomentando la Sociedad de la Innovación, te invitamos a escribir en el blog. Solo tienes que escribirnos aquí.

¡Creemos en la fuerza que tenemos escribiendo!

Muchas gracias por leernos. ¡Haz difusión!

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Ignasi Clos

Ignasi Clos

Socio y Director de Proyectos de Innovación Abierta en Induct SEA, S.L.
Graduado en Negocios y Marketing internacional. Fue consultor de internacionalización en las oficinas de los Estados Unidos de Acc10 (Nueva York y Miami) durante 2 años, consultor de Estrategia y Operaciones en Deloitte, SL durante 4 años, y desde 2010 está involucrado en el mundo de la innovación y el emprendimiento, como consultor para pequeños emprendedores, y como Socio Director de Proyectos de Innovación Abierta en la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Es professor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.

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