20 formas creativas de reconocer la innovación

20 formas creativas de reconocer la innovación

¿Es necesario reconocer la innovación de los profesionales? La pregunta a algunos les ofenderá. Y sin embargo, en la mayoría de organizaciones que apuestan por la innovación, es muy común encontrarse “sólo” con un pequeño grupo de profesionales altamente motivados e implicados en los proyectos de innovación de la empresa. Sin embargo, como ya hemos explicado en otros posts, la innovación no puede ser una iniciativa de una élite en la empresa, sino que su éxito pasa por la democratización del proceso en el conjunto de la organización, desde donde se puede capturar mucho más valor (pensemos en los profesionales que están cerca del cliente, y que por tanto tienen muchos inputs del consumidor que aportar).

Participantes Tarracolab
Participantes Tarracolab

En empresas que apuestan por la apertura de la innovación, se considera un éxito alcanzar el 35% de participación de los profesionales. No es fácil motivar a profesionales a quienes se les paga por hacer bien su día a día, y no por pensar a largo plazo. El sistema de Reward & Recognition es un elemento clave, si no el que más, para generar participación en las comunidades de innovación abierta. La pregunta es evidente:

¿Cómo reconocer a mis trabajadores sus esfuerzos de innovación?

Antes de ponernos a preparar iPads de regalo o cheques para cualquier centro comercial (muy común, y muy efectivo si buscamos frustrar a nuestros profesionales más motivados e innovadores), es importante recordar que: la motivación no nace por razones económicas.

Los innovadores son innovadores por motivos más relacionados con la satisfacción y el desarrollo personal. La combinación de beneficios económicos y otros más cualitativos resultará la estrategia más adecuada para atraer a todo tipo de agentes innovadores, tanto externos como internos.

El siguiente es un listado de 20 formas de reconocer los esfuerzos de los innovadores corporativos.

La filosofía es: deja de recompensar a tus profesionales por hacer el trabajo por el que se les contrató (por ejemplo, reducir el porcentaje de impagados).

Compensaciones económicas:

  1. Ofrecer beneficios sobre los ingresos generados por las ideas y proyectos impulsados por los participantes en la comunidad.
  2. Premio económico para el desarrollo del proyecto ganador.
  3. Premio económico para el mejor proyecto fracasado: la innovación es también (podríamos decir “sobre todo”), errar, como hace por ejemplo el Grupo Tata, bajo su iniciativa Dare to try, (“atrévete”). Este aspecto es especialmente interesante para crear una verdadera cultura de la innovación en la empresa. Si premiamos el fallo, el mensaje que enviamos es el de “queremos que lo intentes, creemos en ti, y si fallas, aprendemos y mejoramos igualmente”.

Reconocimiento no económico:

  1. Visibilidad en las redes internas y externas de la organización tras haber logrado algún logro.
  2. Desarrollo profesional en la empresa no ligado a la descripción del trabajo (al menos, no únicamente), sino ligado a la participación y resultados de proyectos de innovación y aportación de nuevo valor.
  3. Aplauso general en reuniones informales, o bien en la cena de Navidad (verano, u otras), por logros alcanzados por los participantes.
  4. Acceso a programas de Coaching
  5. Mayor tiempo destinado a proyectos personales.
  6. Formación personalizada, especialmente relacionada con programas de innovación.
  7. Desarrollo profesional como “innovador” dentro de la organización.
  8. Participación e involucración en proyectos “cross”, estratégicos para la compañía.
  9. Asignar a profesionales internos títulos creativos de su posición de trabajo, por ejemplo “Innovation champion”.
  10. Reconocimiento personal de la Dirección General: desde un email directo del CEO, hasta una comida con él/ella, para poder explicar el proyecto de innovación.
  11. Presentación del proyecto innovador en un evento corporativo, delante del conjunto de profesionales de la organización.
  12. Invitaciones a seminarios externos (de terceros), alineados con los intereses del miembro de la comunidad de innovación, o que les dé “food for thought“, como Ted Talks, o una visita a emprendedores de referencia.
  13. Artículos simbólicos de reconocimiento: por ejemplo, depositar una bombilla gigante (de cartón) en la mesa del más innovador del mes, como en el caso de Ideem, la comunidad de innovación para profesionales del Ajuntament de Sant Cugat (Barcelona).

    Reward&Recognition Tarracolab
    Reward&Recognition Tarracolab
  14. Eliminar cualquier política de vacaciones. Dar la libertad a los profesionales de tomarse las vacaciones que deseen. ¿Imposible? Piénsalo de nuevo.
  15. Sistema de puntos canjeables por productos (cursos, libros de innovación, asistencia a conferencias, etc.), asociados a la participación en la comunidad de innovación.
  16. Ofrecer a los equipos ganadores un espacio físico en la organización para la experimentación, con sus proyectos de innovación o personales.
  17. Aportación económica de 1.000€ a una ONG a nombre del innovador de la empresa, pagado por la compañía…

En definitiva, dejar de recompensar el status quo, y pasar a recompensar a los profesionales por aportar más (o algo distinto) de lo que se les ha pedido.    

Muchas son las opciones y este listado sólo representa una pequeña muestra. En cualquiera de los casos, un buen sistema de recompensa y reconocimiento, adaptado al contexto de cada organización, representará la primera piedra para construir una verdadera cultura de la innovación en la empresa.

¿Qué te ha parecido? ¿Conoces otras formas de motivar, compensar, y reconocer a tus profesionales por su labor en las iniciativas corporativas de innovación? ¡Cuéntanoslas!

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Ignasi Clos

Ignasi Clos

Socio y Director de Proyectos de Innovación Abierta en Induct SEA, S.L.
Graduado en Negocios y Marketing internacional. Fue consultor de internacionalización en las oficinas de los Estados Unidos de Acc10 (Nueva York y Miami) durante 2 años, consultor de Estrategia y Operaciones en Deloitte, SL durante 4 años, y desde 2010 está involucrado en el mundo de la innovación y el emprendimiento, como consultor para pequeños emprendedores, y como Socio Director de Proyectos de Innovación Abierta en la oficina en Barcelona del Grupo Induct. Es professor de Innovación y Emprendimiento en la UPF.